
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Elegir un carro no debería centrarse únicamente en el diseño, el precio o el consumo de gasolina. La seguridad es un factor determinante que incide directamente en la protección de los ocupantes y en la capacidad del vehículo para responder ante situaciones imprevistas. En un mercado con varias opciones y niveles de equipamiento, es necesario entender qué aspectos marcan la diferencia entre un carro que solo cumple lo básico y uno que realmente ofrece respaldo en términos de prevención y control.
De acuerdo con voceros de Kia, los sistemas de seguridad pueden marcar una diferencia real cuando ocurre una situación inesperada en la vía, no son simples accesorios, sino herramientas pensadas para reducir riesgos, ayudar a mantener el control del vehículo y proteger a los ocupantes cuando más se necesita. Por eso, al momento de elegir un carro, nuevo o usado, los expertos coinciden en que hay siete aspectos de seguridad que vale la pena revisar con atención antes de tomar una decisión.
1. Cinturones de seguridad
Son el elemento de protección más básico y también uno de los más efectivos, ya que su uso correcto reduce de manera significativa el riesgo de muerte en un accidente y evita que el cuerpo golpee el volante, el tablero o el parabrisas.
Actualmente, estos dispositivos han evolucionado y ofrecen soluciones más avanzadas:
- Pretensores pirotécnicos: actúan de inmediato ante un choque para tensar el cinturón y eliminar cualquier holgura.
- Limitadores de carga: permiten que el cinturón ceda de forma controlada cuando la fuerza es muy alta, reduciendo el riesgo de lesiones en el pecho.
- Regulación en altura: facilita un ajuste más preciso al cuerpo, mejora la comodidad y favorece su uso permanente.
- Cinturones traseros de tres puntos: brindan un mayor nivel de protección a los ocupantes de la segunda fila.
2. Bolsas de aire
Se activan cuando el vehículo detecta un impacto fuerte y se inflan en fracciones de segundo para crear una barrera de protección frente a superficies duras.
Según el diseño y el equipamiento, pueden encontrarse distintos tipos, cada uno con una función específica:
- Frontales: reducen el riesgo de impacto directo contra el timón y el tablero.
- Laterales: protegen el torso frente a golpes contra las puertas.
- De cortina: cubren la zona superior de los costados del vehículo para cuidar la cabeza.
- De rodilla: ayudan a evitar lesiones en las piernas durante una colisión.
Le puede interesar: ¿Cuántos sistemas tiene un carro y para qué sirve cada uno?
3. Reposacabezas
Más allá de aportar comodidad, el reposacabezas cumple una función importante en la protección del cuello, especialmente en choques por alcance, donde las lesiones cervicales son frecuentes.
Las recomendaciones internacionales señalan que debe quedar a la altura del centro de la cabeza para cumplir correctamente su tarea. En muchos modelos actuales ya no es un elemento pasivo, ya que existen versiones con ajuste eléctrico e incluso sistemas activos que se desplazan hacia adelante de forma automática durante una colisión, un detalle que puede marcar la diferencia en la prevención de lesiones.
4. Sistema de frenos antibloqueo (ABS)
Este sistema está diseñado para evitar que las ruedas se bloqueen cuando se frena de manera brusca, lo que permite mantener el control de la dirección incluso en situaciones de emergencia. Su presencia se traduce en beneficios claros para la conducción:
- Mayor estabilidad: especialmente en superficies mojadas o con baja adherencia.
- Control de la trayectoria: facilita esquivar obstáculos sin perder el dominio del vehículo.
- Trabajo conjunto con otros sistemas: se integra con tecnologías como el control de tracción.
5. Control electrónico de estabilidad
Este sistema se encarga de vigilar de forma permanente el comportamiento del vehículo y su trayectoria en la vía. Cuando detecta una pérdida de adherencia, actúa de inmediato frenando ruedas específicas y ajustando la entrega de potencia del motor para ayudar a recuperar el control.
Su papel ayuda a disminuir el riesgo de volcamiento, uno de los escenarios más críticos en los carros, especialmente en curvas, sobre piso mojado o ante maniobras inesperadas.
6. Sensores y cámaras
La tecnología actual suma apoyos que funcionan como una extensión de los sentidos del conductor y facilitan la conducción en diferentes entornos. Entre los más comunes se encuentran:
- Sensores de punto ciego: advierten sobre vehículos que no se perciben a través de los espejos.
- Alerta de tráfico cruzado trasero: informa si un peatón o automóvil se aproxima mientras se da reversa.
- Cámaras de reversa y visión 360°: muestran en la pantalla el entorno inmediato del vehículo.
- Asistente de cambio de carril: emite alertas cuando el carro se desvía sin activar las direccionales.
Estos sistemas se comunican mediante señales visuales, sonoras o vibraciones en el volante, aportando mayor confianza y reduciendo riesgos tanto en ciudad como en carretera.
7. Control de crucero adaptativo y asistencia en pendientes
Algunos modelos incorporan soluciones pensadas para mejorar la seguridad y la comodidad en el día a día. El control de crucero adaptativo ajusta automáticamente la velocidad para mantener una distancia adecuada con el vehículo que va adelante.
Por su parte, la asistencia en pendientes sostiene el freno por unos segundos al arrancar en una cuesta, evitando que el carro se desplace hacia atrás, una ayuda especialmente útil en tráfico denso y en calles muy inclinadas.
🚗🚗🚗 ¿Ya está enterado de las últimas noticias de Autos? Lo invitamos a visitar nuestra sección en El Espectador.