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El sunroof es una de esas partes del carro que muchos disfrutan cuando el clima acompaña, pero que pocos recuerdan hasta que empieza a sonar, a trabarse o, peor aún, a filtrar agua. Aunque no parece un sistema complejo, tiene rieles, drenajes y sellos que requieren atención periódica para funcionar sin inconvenientes.
Expertos de Kia comparten siete recomendaciones para conservarlo en óptimas condiciones.
1. Revise los tubos de drenaje
Estos conductos, ubicados generalmente en las esquinas del sistema --con salida hacia la parte inferior del vehículo--, permiten evacuar el agua que ingresa al marco del techo corredizo.
Para verificar su estado, los expertos recomiendan revisar un tubo a la vez y comprobar que no existan residuos, lodo o acumulación de suciedad que puedan impedir el flujo normal del agua. En caso de detectar obstrucciones, es conveniente utilizar un cepillo y retirar la suciedad con cuidado para no perforar la manguera.
Ojo, si no se observan bloqueos, es importante completar la revisión en los cuatro conductos para asegurar que el sistema de evacuación funcione correctamente y prevenir filtraciones.
2. Verifique el estado del vidrio
Vale la pena dedicar unos minutos a revisar el vidrio del sunroof con calma. Observe si tiene fisuras, pequeños golpes, rayones o cualquier detalle que antes no estaba. A veces el desgaste no es obvio, pero una revisión visual periódica ayuda a detectar problemas a tiempo.
3. Mantenga el sistema libre de suciedad
El sunroof es práctico y cómodo, pero también tiende a acumular polvo, hojas y pequeñas partículas que terminan afectando su funcionamiento. Si no se limpia con cierta frecuencia, esa suciedad puede provocar ruidos, movimientos forzados o desgaste prematuro en los rieles.
Tenga en cuenta estas recomendaciones:
- Si se viaja con niños o mascotas, evite que manipulen el sunroof. Además de prevenir accidentes, se reduce la posibilidad de que ingresen pelos u objetos pequeños en las guías.
- No dejar papeles, polvo o residuos sobre la superficie del techo, ya que pueden deslizarse hacia las ranuras y obstruir las partes móviles.
- Limpiar periódicamente los rieles con un paño seco y, si es necesario, aplicar una pequeña cantidad de lubricante.
4. Use los productos de limpieza adecuados
Al momento de limpiar el sunroof, no todos los productos son una buena idea. Por ejemplo, los limpiavidrios comunes o las soluciones con alto contenido de alcohol pueden afectar la pintura del marco o dejar marcas. Acá lo más recomendable es usar limpiadores suaves o productos diseñados específicamente para superficies automotrices.
También conviene fijarse en el material con el que se limpia. Las toallas de papel, aunque parecen inofensivas, cuando se humedecen pueden arrastrar pequeñas partículas y terminar rayando la superficie con el tiempo. En cambio, un paño de microfibra limpio es mucho más seguro y ayuda a cuidar mejor el vidrio.
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5. Lubrique el mecanismo periódicamente
Los especialistas señalan que, para que el sunroof abra y cierre sin esfuerzo, es importante lubricar sus rieles y partes móviles al menos dos veces al año. Para hacerlo, recomiendan utilizar un lubricante ligero, preferiblemente de silicona o uno específico para rieles, que soporte altas temperaturas y no atraiga exceso de suciedad.
Antes de aplicarlo, revise visualmente que no haya piezas desgastadas o dañadas. Luego accione el sistema en todos sus modos --apertura, cierre y ventilación-- para comprobar que el movimiento sea uniforme.
Si nota lentitud o que está trabado, limpie primero la zona y aplique una capa fina de lubricante. Si después de hacerlo el funcionamiento sigue irregular, puede tratarse de una falla eléctrica o del motor, y lo más prudente es acudir a un taller.
6. Revise y, si es necesario, reemplace las juntas
Las juntas de goma son las encargadas de sellar el sistema y evitar el ingreso de agua. Con el tiempo pueden endurecerse, agrietarse o perder elasticidad debido al sol y al uso constante.
Si se detectan pequeñas fisuras, se pueden aplicar productos protectores de caucho para prolongar su vida útil. Cuando el deterioro es evidente o aparecen filtraciones, lo más recomendable es reemplazarlas. Después de cualquier intervención, conviene hacer una prueba sencilla con agua para confirmar que el sellado sea correcto.
7. Esté atento a los ruidos
El sunroof normalmente debe funcionar de manera suave y silenciosa. Si al abrir o cerrar aparecen ruidos metálicos, vibraciones o crujidos, es señal de que algo no está bien. En muchos casos, el origen es acumulación de polvo o suciedad en los rieles.