"No es la canción: es cantar"

Bettye LaVette es la invitada al cierre del Festival de Jazz del Teatro Libre.

A pesar de todo no es mucho lo que busca Bettye LaVette en la música. Una buena letra y una melodía que la complazca como artista y la seduzca como ser humano son suficientes para conseguir su aprobación. El soul, el blues, el jazz, el funk y hasta el góspel lograron la aceptación de esta artista nacida en Míchigan y que cuando tenía 16 se topó por primera vez con el éxito. Fue con la canción “My Man”. Pero así como la fama le llegó temprano, los momentos difíciles se encargaron de hacer contrapeso y durante una buena temporada estuvo alejada de la escena artística por decisiones de terceros.


El mismo hecho de no dedicarse a profundizar en estilos denominados comerciales, ha sido una razón fuerte para que la cantante no sea más popular, pero, al mismo tiempo, es la explicación perfecta para que sea considerada como una diva de culto, para esos gustos casi exclusivos. Y para complacer a la exigente minoría, Bettye LaVette llegó a Colombia como parte del cartel internacional de la edición 23 del Festival de Jazz del Teatro Libre.


Antes de su presentación, la artista habló de sus comienzos, de su voz, de su hogar, que son las canciones, y de la crítica.


La crítica dice que Bettye LaVette es inclasificable por su versatilidad y por el hecho de incursionar en mucho géneros. ¿Le gusta que no pueda ser clasificada con facilidad?


Desde luego, y por eso me gusta la versatilidad. No es la canción: es cantar. Los géneros son creados por ustedes, los periodistas. A lo que sea que suene, yo sólo estoy cantando, expresándome.


El público la asocia mucho con el soul y olvida sus interpretaciones en el jazz, en el country y en el funk. ¿Qué ha encontrado en el soul que no tienen los demás estilos?


No puedo hablar de esa forma, porque no me considero una cantante de soul. Yo sólo pienso en la canción. Y busco lo mismo en los otros géneros: una letra y una melodía que me complazcan como artista y como ser humano.


¿Pero hay algún género en el que se sienta más cómoda?


Me siento muy cómoda con todos esos géneros. Yo sólo estoy cantando y mi casa son las canciones.


También ha incursionado en el góspel. ¿Qué le ha aportado esta forma musical a su carrera artística?


No canté mucho góspel, porque está relacionado con algo que la gente tiende a asociar con la fe, y en lo particular no estoy de acuerdo.


Para usted, ¿qué significa la canción “My Man”?


Fue mi primer disco, cuando tenía 16 años. Es la canción que grabé en ese momento, y no significa más que eso: la pieza que grabé para entrar al negocio de la música. No recuerdo nada particularmente; estamos hablando de hace 50 años. Era el principio de mi personalidad como cantante.


Realizó una gira con James Brown. ¿Cómo recuerda esa experiencia?


James Brown era una persona bastante compleja. Para mí no fue tan memorable y puedo decir con la tranquilidad del paso del tiempo que sólo fue una gira.


En los ochenta se comentó que usted entró a Motown a reemplazar a Diana Ross. ¿Qué estaba buscando el sello discográfico cuando la contrató?


Sólo estaban buscando a otra cantante, que no tuvieran que criar o entrenar, y en ese momento cambiaban de presidente, entonces la persona que ocupó el cargo tenía otra idea y me escogieron a mí. Fue simplemente anecdótico que haya salido Diana Ross y haya entrado yo.


¿A cuál sonido de la naturaleza se parece la voz de Bettye LaVette?


¡A un león! No un pájaro, sino un león.


Algunas piezas suyas que fueron grabadas hace tiempo se reeditaron en este milenio. ¿Redescubrió algo de esas canciones cuando las volvió a escuchar?


No las escucho. No me gusta hacerlo. Las canciones son de mi memoria. Y, en general, no suelo escuchar lo que hice antes.


Uno de sus discos más recientes es ‘The Scene of the Crime’. ¿Cómo es ese álbum?


Ese disco me gusta, me parece que está bien hecho y me encanta tocarlo. No vuelvo a él siempre, pero a veces tengo que interpretar ciertas canciones de ese trabajo y tengo que escucharlo.


¿Cómo crea sus presentaciones?


A veces tengo que verlas por ciertas razones, como recordar algo específico que hice, pero en general tampoco me gusta ver mis presentaciones. Sé lo que estoy haciendo y sé cómo quiero que se vea. No me siento a verme cantar.


En uno de sus espectáculos, ¿qué tanto está programado y qué tanto es espontáneo?


Ensayo con mi banda una vez al año, tal vez. La otra parte va fluyendo.


¿Tiene alguna expectativa especial con Colombia?


No sé mucho del país, más allá de lo que uno ve en la televisión. Nunca había estado aquí. Imagino que es hermoso, pero no sé mucho más que eso.


¿Cuáles son sus proyectos?


Trabajo en el nuevo disco y un nuevo libro sobre mí. Es una autobiografía y estará lista en uno año y medio.