
Las muñecas tienen su propio espacio en la casa de Sugely (@karlareborns1): ropa, accesorios y rutinas que replican escenas de la vida cotidiana.
Foto: KarlaReborn1
Sujeiry Lemus estaba a dos meses de cumplir 11 años cuando llegó a Estados Unidos desde Guatemala. Le gustaba navegar en internet y, como a la mayoría de niñas de su edad, jugar con muñecas.
Un día empezó a ver en redes sociales una muñeca distinta a todas las que conocía. Tenía rasgos tan reales, tan cercanos a los de un bebé de carne y hueso, que por un momento pensó que se trataba de un error o de un video mal editado. Buscaba información, imágenes, referencias, pero no lograba encontrar cómo se llamaban esas creaciones. No se dio tregua...

Por Paula Andrea Baracaldo Barón
Comunicadora social y periodista de último semestre de la Universidad Externado de Colombia.@conbdebaracaldopbaracaldo@elespectador.com