Publicidad

Demisexualidad: por qué algunas personas necesitan un vínculo para sentir deseo

Esto no significa que no puedan enamorarse o disfrutar de la compañía de otros.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Redacción Amor
28 de enero de 2026 - 01:34 p. m.
Es común que las relaciones de alguien demisexual se construyan primero desde la confianza o la amistad, mucho antes de pensar en el sexo.
Es común que las relaciones de alguien demisexual se construyan primero desde la confianza o la amistad, mucho antes de pensar en el sexo.
Foto: BillionPhotos.com - stock.adobe.com - Getty Images
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Puede que alguna vez se haya preguntado por qué no siente atracción por alguien, aunque le resulte interesante o “agradable a la vista”. Y aunque muchas veces es una sensación desconocida, no debe alarmarse: esto puede deberse a una forma de experimentar el deseo y no a un problema mayor.

Para algunas personas, el deseo sexual solo aparece cuando hay un vínculo emocional fuerte. A esto se le llama demisexualidad.

El término hace referencia a personas que solo sienten atracción erótica cuando previamente se ha construido una conexión desde lo afectivo. Sin ese lazo, no se “activa”. Es importante aclarar que esto no significa que no exista interés por relacionarse, que haya rechazo al contacto, que se trate de una decisión por tabú o por moral. Simplemente procesan distinto lo que otros experimentan un poco más rápido a la hora de construir una relación.

De hecho, la demisexualidad suele ubicarse dentro del llamado espectro asexual, también conocido como sexualidad gris, que agrupa experiencias que no encajan del todo ni en la atracción sexual “común” ni en la ausencia total del sentimiento de deseo. Las personas demisexuales no son asexuales, pero su manera de experimentar asuntos eróticos está más cerca de esa categoría que de cualquier otra.

Como dato, existe una bandera que la representa y permite visibilizarla:


Hablemos un poco de cómo funciona...

La forma en la que una persona demisexual se relaciona varía mucho. Por ejemplo, en algunos casos, el deseo sexual puede aparecer después de meses o incluso años de relación; en otros, puede aparecer y luego desaparecer, un fenómeno que se conoce como fraisexualidad. También existen experiencias como la acoisexualidad, en donde la atracción desaparece al ser correspondida, o la reciprosexualidad, en la que el deseo surge solo cuando se sabe que es mutuo.

La persona, como lo mencionábamos anteriormente, no siente esos “impulsos” a primera vista (o en los primeros encuentros), pero ni el género de la otra persona ni el propio son factores determinantes. La atracción aparece únicamente cuando existe cercanía emocional, que deriva en confianza y luego en intimidad. Ahora: que haya un vínculo es una condición necesaria, pero no siempre suficiente para que obligatoriamente aparezca el deseo.

Por eso, hablar de esta orientación también implica diferenciar entre orientación sexual y orientación sentimental. Mientras la orientación sexual se refiere a patrones de atracción, la orientación sentimental se relaciona con el deseo de establecer vínculos románticos. Esto no es incompatible con ser heterosexual, homosexual, bisexual o pansexual.


Llamar a la demisexualidad por su nombre puede ayudar a muchas personas a identificar vivencias que durante años les resultaron confusas, incómodas o fuera de lo común.

Aunque parezca que hay muchos términos para hablar de amor o sexualidad, conocer a otras personas que sienten de manera similar ayuda a entender que no se trata de un problema, y que es posible vivirlo con menos dudas.


👗👠👒 Entérese de otras noticias sobre Amor en El Espectador.

Por Redacción Amor

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.