
Idealizar, interpretar señales y depender de la respuesta del otro son algunas pistas de que no siempre se trata de amor.
Foto: Keira Burton - Pexels
“No, no es amor, lo que tú sientes se llama obsesión”, decía una de las canciones más recordadas de Aventura. La línea puede sonar exagerada, pero toca una pregunta que sigue vigente: ¿cómo saber cuándo lo que sentimos por alguien nace de un vínculo real y cuándo, en cambio, está alimentado por la fantasía, la incertidumbre y la necesidad de ser correspondidos?
Ese límite es el que intenta nombrar la limerencia, un término que

Por Kevin Stiven Ramírez Quintero
Formado en la Pontificia Universidad Javeriana. Interesado en temas musicales, deportivos, culturales, turísticos, gastronómicos y tecnológicos. Le gusta realizar crónicas, trabajar temas en tendencias SEO y la cobertura de eventos en vivo de alcance internacional. Ganador del Premio Simón Bolívar en 2021.@kevins_ramirezkramirez@elespectador.com
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