
Después de una ruptura, cambiar la apariencia puede ser una forma de recuperar seguridad, pero no siempre resuelve lo que quedó abierto.
Foto: Pexels
Ya está. Lloraste muchos días, pero hoy te secaste las lágrimas. Entendiste que esa historia terminó, aunque todavía duela, aunque una parte de ti siga buscando explicaciones donde quizá ya no las hay.
Te miras al espejo y algo no cuadra: no quieres verte como te sentías en esa relación. Tal vez aparece la idea de cambiar de estilo, vestirte distinto, volver a entrenar o simplemente salir de casa con otra energía.
Después de una ruptura, cambiar la apariencia puede sentirse como una forma de recuperar el control cuando todo lo...

Por Kevin Stiven Ramírez Quintero
Formado en la Pontificia Universidad Javeriana. Interesado en temas musicales, deportivos, culturales, turísticos, gastronómicos y tecnológicos. Le gusta realizar crónicas, trabajar temas en tendencias SEO y la cobertura de eventos en vivo de alcance internacional. Ganador del Premio Simón Bolívar en 2021.@kevins_ramirezkramirez@elespectador.com
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