
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Grupo Frontera le canta a tu corazón roto justo donde más le duele: en las migajas que aceptaste, en los mensajes que no debiste mandar y en el vacío de saber que lloras por esa persona que duerme tranquila sin extrañarte.
A propósito de su concierto de este jueves en el Movistar Arena de Bogotá, fecha con la que además arranca su tour “Triste pero bien c*brón” por Latinoamérica, repasamos siete etapas del duelo amoroso al ritmo del regional mexicano: de la negación a la recaída, del orgullo herido a mandar todo “ALV”.
El desamor según Grupo Frontera
La negación - No se va
La frase: “Si te vas, te buscaré, aunque suene loco, de Bogotá hasta Buenos Aires”.
Te acaba de terminar y tú todavía piensas que tiene arreglo. Revisas la hora, miras si se conectó, te aferras a cualquier mínimo detalle. No aceptas que esa persona sí se va y que ya no hay vuelta atrás.
La ira - Por qué será
La frase: “Quisiera volver al día en que nos conocimos… pa’ no ir”.
¡Qué rabia! Te pesa haber creído tanto, haber dado tanto, haber quedado así por alguien que solo jugó contigo. Quisieras regresar el tiempo y no responder ese mensaje, no ir a esa cita o no darle ese primer beso a quien te mandó a terapia.
La negociación - Un x100to
La frase: “Me queda un por ciento y lo usaré solo para decirte lo mucho que lo siento”.
¿Más migajas? Sabes que no deberías, pero envías ese último mensaje. Estás seguro de que, si encuentras las palabras exactas, tal vez algo cambie. Pero no. Te das cuenta de que ya diste demasiado por alguien que ni siquiera quiso buscar solución. Spoiler: te bloquearon.
La depresión - Frágil
La frase: “¿Por qué no tengo un corazón? Así como el que te dieron a ti”.
Tocaste fondo. Estás roto. Te preguntas: “¿por qué no me eligió?, ¿por qué actuó así?, ¿no le importó verme llorar?” Te duele el pecho, te falta el aire y te quedas dormido llorando.
La aceptación - Monterrey
La frase: “Mucho te puedo estar queriendo, pero me quiero más yo”.
Te limpias las lágrimas, vuelves a salir y te enfocas en ti. Aceptas que se acabó, que no era ahí y que ya no te vas a traicionar por alguien que solo sabía quererte a ratos.
La recaída - Coqueta
La frase: “Pensando y viendo las estrellas, pregunté si en algún lugar esto se estaría repitiendo”.
Y justo cuando pensabas que ya la habías superado, caíste otra vez. Basta una canción, pasar por un lugar especial o una stalkeada. Otra vez terminaste pensando de más e imaginando que todo es diferente con esa persona. “¡Vuélvale a marcar, compa Carlos!“.
La reconstrucción - ALV
La frase: “Ahora sin ti me va mejor, ya no tengo estrés”.
Volviste a ti. Todavía hay cicatriz, pero ya no piensas en esa persona todo el día. Duermes mejor, respiras distinto y ríes con tranquilidad. Un día entiendes que también hay que saberse ir, soltar el dolor y dejar de mendigar cariño.
Ñapa: sin sentimiento - Me jalo
La frase: “Me miente y me hago el tonto; dice que eso es especial, pero yo soy el otro”.
Vuelves a intentarlo, pero ya no desde la ingenuidad. Aprendiste cuándo entregarte y cuándo no, cuándo ilusionarte y cuándo frenar. Disfrutas, coqueteas, estás en calma. Te das gusto y no te dejas enredar tan fácil.
Ahora, cuéntanos: ¿qué canción agregarías? ¿En cuál etapa andas tú hoy: negación, recaída o ya andas en modo “ALV”?
👗👠👒 ¿Ya te enteraste de las últimas noticias sobre Bienestar y amor? Te invitamos a verlas en El Espectador.