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¿Le rompieron el corazón? En China algunas mujeres reciben dinero por eso

Podría decirse que lo más caro de una relación, muchas veces, es terminarla.

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Redacción Amor
09 de marzo de 2026 - 02:00 a. m.
¿Le rompieron el corazón? En China algunas mujeres reciben dinero por eso
Foto: Pexels
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A veces, lo más doloroso de terminar una relación ni siquiera es la ruptura en sí, sino todo lo que viene después. O, dicho de otra forma: la terapia progresiva.

No queremos afirmar que todas las separaciones terminan necesariamente en una consulta con alguien que nos pregunte “¿y cómo te sientes con eso?”, pero lo cierto es que, para atravesar cualquier duelo, cada vez hay menos estigma alrededor de buscar ayuda profesional. Poco a poco hemos empezado a entender que los seres humanos atravesamos experiencias que pueden sobrepasarnos y que hablar de ellas —con alguien preparado para escucharnos— es parte del proceso.

Lo que sí resulta bastante evidente es que no es tan fácil acceder a ella, al menos a nivel económico. No porque no lo valga, sino porque los gastos se acumulan y, para muchas personas, asistir regularmente al psicólogo puede resultar difícil de mantener.

Ahora, si lo pensamos bien, terminar una relación suele traer consigo toda una serie de gastos que también cuentan como terapia. Desde el helado que nos comemos estando “entusados”, hasta las innumerables salidas con amigos y amigas para ver si, por fin, alguien logra sacarnos a esa persona del corazón. También están las cajas de pañuelos —o los rollos de papel higiénico— que se van en medio del llanto, las comidas a domicilio de los días en que no hay ánimo para cocinar, o incluso ese plan de minutos del celular que se agota llamando a un ex a medianoche.

Podría decirse que lo más caro de una relación, muchas veces, es terminarla.

Y es que, a veces, en medio del duelo, más de uno podría pensar: Me está saliendo muy caro reparar un corazón que ni siquiera rompí yo". Pero déjenos contarle que en China hay un lugar en donde algunas mujeres se hacen esa pregunta con menos frecuencia. Hablamos de Hangzhou, una ciudad situada al este del país.

¿Sabe lo que es un Break-Up Fee?

De acuerdo con la empresa de servicios de información Thomson Reuters, este término, también conocido como “cargo por interrupción o cargo por terminación”, se utiliza sobre todo en el mundo de los negocios. En operaciones de fusiones y adquisiciones, por ejemplo, se trata de un pago que realiza el vendedor al comprador si una operación “no se completa debido a ciertas acciones”, como aceptar otra oferta o incumplir algunas condiciones del acuerdo.

En términos más simples, funciona como una especie de compensación económica cuando una negociación se cae después de que una de las partes ya ha invertido tiempo, dinero o esfuerzo en que el acuerdo salga adelante. Pues este concepto, concebido dentro del mundo empresarial, también se ha hecho lugar en los negocios del corazón. Y con mucha razón.

Un ejemplo de esto ocurrió precisamente en Hangzhou, en 2018.

Kerry Allen, periodista de BBC, relató en su artículo Would you pay your ex a ‘break-up fee’? el caso de un hombre que había acordado encontrarse con su expareja en un bar de la ciudad. Pero la cita terminó llamando la atención de las autoridades por un detalle poco común: una maleta con dos millones de yuanes, es decir, más de 300.000 dólares (que corresponden a alrededor de más de mil cien millones de pesos colombianos).

El equipaje había sido encontrado por empleados del establecimiento, quienes alertaron a la policía al no saber de quién era ni qué contenía. ¿Qué hubiera pensado usted?

Pero, cuando finalmente se identificó al dueño, resultó que el dinero no estaba relacionado con ninguna actividad ilegal. Según el reporte, correspondía a esa “tasa de ruptura”, el pago que algunas parejas acuerdan cuando una relación termina, que debía entregarle a su ex.


Aunque esta es una práctica informal y, según el medio, “es muy común que quienes paguen estas tasas sean hombres y que esto resulte de un sentimiento de culpa o de las ganas de compensar el sufrimiento de la otra persona”, la idea de compensar económicamente a una de las partes después de una ruptura no resulta del todo ajena a la tradición jurídica china.

En el estudio El reflejo de la cultura tradicional china en el Derecho de la Persona: el Código Civil de la República Popular China como ejemplo, los investigadores Pan Deng y Cang Qiong explican que, durante mucho tiempo, el sistema legal del país ha contemplado mecanismos pensados para proteger a la parte que pueda quedar en una situación más vulnerable después de un divorcio.

En el texto hacen alusión a un refrán o dicho tradicional que engloba esa visión: “un día juntos como marido y mujer significa una devoción infinita por el resto de la vida”. Lo que quiere decir que la relación entre cónyuges implica una responsabilidad mutua que no desaparece automáticamente cuando la pareja se separa.

Y, como lo mencionábamos, esa lógica también aparece en la legislación. El propio Código Civil chino contempla compensaciones en determinados casos de divorcio y reconoce que, durante la vida en pareja, una de las partes puede asumir mayores responsabilidades dentro del hogar. Por eso establece que “cuando uno de los cónyuges tenga que cargar con más obligaciones, como la crianza de los hijos o el cuidado de los ancianos”, puede solicitar una compensación al momento del divorcio.

No solo en China: otros casos en donde el amor termina en tribunales

En Turquía, por ejemplo, un tribunal tuvo que pronunciarse en medio de un divorcio por el apodo que un hombre usaba para referirse a su esposa en su celular: Tombik, una palabra que puede traducirse como “gordita”. La periodista Zoey Zhang, del South China Morning Post compartió esta historia que ocurrió en Usak, en el oeste del país, en su artículo Turkey divorce case reveals man calls ex-wife ‘chubby’, court orders compensation.

La mujer involucrada en el caso solicitó la separación alegando un deterioro emocional en su matrimonio, asegurando que, además de la afectación a su dignidad con el apodo, su pareja también le había exigido dinero para cubrir una cirugía de su padre; del otro lado, su esposo respondió con una contrademanda en la que la acusaba de infidelidad.

Tras revisar los hechos, el tribunal concluyó que tanto los mensajes como el apodo utilizado constituían formas de violencia emocional y económica dentro de la relación. La infidelidad no pudo comprobarse y el divorcio, en cambio, fue aprobado. Además, se ordenó al hombre pagar una indemnización material y moral a su exesposa, aunque el monto no fue revelado públicamente.


¿Usted pagaría —o aceptaría— una “tasa de ruptura” después de terminar una relación? ¿Le parece justo? Lo leemos en los comentarios.

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Por Redacción Amor

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