26 Apr 2021 - 2:00 a. m.

Clamor por el autocuidado, tras declarar alerta roja general en Bogotá

El aumento en la ocupación en las UCI de la capital, que superó el 90 %, llevó al Distrito a suspender las clases presenciales, implementar la ley seca, continuar con los toques de queda nocturnos y las cuarentenas durante los fines de semana.
Aunque se declaró la alerta roja en la ciudad, casi todas las medidas se mantienen igual.
Aunque se declaró la alerta roja en la ciudad, casi todas las medidas se mantienen igual.

La ocupación en las unidades de cuidados intensivos (UCIt) de Bogotá superó el 90 % y, como se había advertido, la administración anunció nuevas medidas en la ciudad, con el fin de enfrentar el tercer pico de la pandemia, el cual, según la alcaldesa Claudia López, es el más crítico que ha tenido desde el comienzo de la pandemia. Por esta razón, se declaró la alerta roja general en la ciudad y se sumaron otras determinaciones con las que esperan contener la velocidad de propagación del virus.

Por ejemplo, se suspenderán las clases presenciales en jardines, colegios y universidades públicas y privadas de la ciudad. A pesar del esfuerzo por mantener la alternancia, el panorama actual lo hace imposible. Al 23 de abril, en la ciudad ya se habían reactivado 179 colegios públicos, 563 jardines infantiles y colegios privados y cincuenta Instituciones de Educación Superior. La medida empezará a regir a partir de este lunes 26 de abril y terminará el próximo viernes 7 de mayo.

A esto se suma la ley seca en la ciudad, con lo que los establecimientos que venden licor no podrán operar. Solo se permitirá la venta de licor a domicilio. Además, se mantendrá el toque de queda nocturno, que seguirá siendo de 8:00 p. a 4:00 a.m. Por esa razón a partir de este lunes los establecimientos y comercios deberán cerrar a las 7:00 p.m., con el fin de que los trabajadores puedan movilizarse hasta sus casas antes de que inicie la restricción.

En las siguientes semanas los domicilios se podrán seguir realizando hasta las 10:00 p.m. El pico y placa continuará rigiendo de manera normal al igual que Transmilenio, que seguirá funcionando desde las 4:00 a.m. hasta las 11:00 p.m. Finalmente, seguirá vigente el modelo 4 x 3 (cuatro días funcionando y tres de confinamiento), así como el pico y cédula para entrar a establecimientos comerciales.

Si bien, todas las determinaciones apuntan a que cada vez menos gente esté en las calles, la realidad es que se esperaban medidas más drásticas, como la ampliación del toque de queda e incluso aislamiento por localidades. Sin embargo, en esta ocasión la esperanza se mantendrá puesta en los ciudadanos. De ahí el llamado no solo a reforzar sus rituales de autocuidado, sino a cumplir a cabalidad las restricciones, lo cual, según la administración, sería un gran aporte para contralor la emergencia.

Este clamor es necesario por una razón: según el Distrito, el panorama es desalentador, pues además de que el sistema de salud ya vive un momento complejo, los epidemiólogos calculan que aún faltan dos semanas para llegar al punto más crítico de esta nueva oleada de contagios. “Desafortunadamente todavía nos esperan semanas muy difíciles. Santa Fe, Usme, Tunjuelito, Engativá y Rafael Uribe Uribe son localidades que ya están en alerta roja”, agregó la mandataria.

Esto obligó a que no solo el sistema hospitalario se mantenga en alerta roja, sino, a partir de hoy, toda la ciudad. De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, en promedio el sistema de salud está recibiendo 243 solicitudes de camas UCI para pacientes con COVID-19 y 226 para atender en estas unidades especializadas a enfermos de otras patologías, lo que podría desbordar la capacidad por completo.

Si se mantiene este ritmo, se podría llegar a un punto en el que no habrá cama para todos. Actualmente Bogotá tiene 2.530 UCI para atender tanto a pacientes contagiados por COVID-19 como a personas con otras patologías. Este es el número de unidades más alto que ha tenido la ciudad en toda la pandemia, el cual, según La alcaldesa, podrá crecer en los próximos días con la instalación de 140 camas UCI más, pero nada más. Según la administración, esto será lo máximo que se podrá ampliar el sistema para enfrentar la tercera oleada.

“Entramos en el momento más crítico y difícil de la pandemia. Todos los modelos epidemiológicos nos indican que nos faltan dos semanas más para llegar al pico máximo. Solo nos quedan por instalar 140 UCI. Eso es todo lo adicional que podemos crecer. Llegaremos a 2.650 UCI máximo. De ahí en adelante no tenemos más capacidad de crecimiento”, dijo López.

En medio de la situación de alerta se suma otra preocupación: la convocatoria de paro nacional de este 28 de abril. “No está permitido ningún tipo de aglomeración. Hay muchas maneras de protestar. Los organizadores pueden hacer plantones virtuales y cacerolazos, pero las marchas o aglomeraciones son en este momento un atentado contra la vida. Sería una absoluta irresponsabilidad con la vida de todos”, dijo la alcaldesa López.

Por ahora, el Distrito espera que con la ampliación en los hospitales de campaña de la ciudad se puedan descongestionar los servicios de urgencias. La alcaldesa aseguró que el próximo jueves 29 de abril se volverá a reunir con el Comité Epidemiológico Nacional para revisar la situación y tomar nuevas decisiones.

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