Bogotá

9 May 2012 - 10:48 p. m.

Los líos que quedan en Meissen

Ni los pacientes ni los médicos contratistas saben a dónde han ido a parar más de $90 mil millones del presupuesto.

Verónica Téllez Oliveros

Desde la mañana del lunes pasado, Eduardo Minayo llegó al hospital de Meissen con su hijo Samuel Andrés, quien sufrió un accidente al bajarse de un carro. Luego de 48 horas esperando que le realizaran una operación en la pierna y la mano que resultaron afectadas, los médicos le informaron “que la máquina para hacer la cirugía está dañada y lo deben trasladar a otro centro de salud”, cuenta el padre.

Eduardo Minayo no sabe gran cosa acerca de los despilfarros financieros en Meissen —entre éstos, la polémica compra de vino y caviar— denunciados esta semana por el secretario de Salud, Guillermo Jaramillo. Y no se explica por qué no hay elementos necesarios para prestar atención a pacientes como su hijo. Mientras el padre de Andrés habla, se acerca José Luis Herrera, para contar el caso de su esposa. Dice que después de un día de espera, le dijeron que no había los medicamentos necesarios en la farmacia para tratar los dolores por un gran hematoma que le apareció en el vientre. “Lo que uno se pregunta es dónde están los recursos del hospital, si no hay buena atención para la gente”, recalca Herrera indignado.

Esa también es la pregunta que se hacen médicos como Eduardo Naranjo, contratista del área de medicina interna, que no ha recibido su salario de dos meses de trabajo. Un señalamiento que ya había hecho el secretario de Salud, a propósito de las irregularidades financieras halladas por su despacho. Lo curioso en un caso como el de este médico que lleva 18 meses en el hospital, es que ni siquiera sabe cuánto le debe el centro de salud. “No nos entregan desprendible con la información detallada del pago”, explica. El profesional anota que este desorden se empezó a notar sobre todo en el mes de agosto del año pasado.

Un desorden que tiene a Luz Marina López Salamanca, la directora encargada del hospital, designada por Guillermo Jaramillo, tratando de apagar cada uno de los incendios que han surgido luego de la auditoría realizada por la Secretaría. Uno de ellos es el caso de las más de mil personas que estaban contratadas bajo la modalidad de arrendamiento por servicios, una figura que López describe como extraña y arcaica. Una de las funcionarias de la Secretaría de Salud que participaron en la auditoría realizada a Meissen manifestó que estos contratos resultan bastante llamativos, ya que estaban designados con una codificación alfanumérica anómala, sin seguir una secuencia definida. Una curiosidad que, de acuerdo con López, permitiría a una persona tener más de dos contratos con el mismo objeto.

Por esta serie de particularidades, la gerente encargada asegura que aún no se sabe a ciencia cierta cuántos son los contratistas totales del hospital, pero asegura que superan los mil. Ellos son los perjudicados con los retrasos de los pagos en la nómina. López asegura que espera que a más tardar en junio pueda pagar el valor de estos contratos.

El hospital tiene cuentas pendientes por pagar de $47 mil millones, según el corte a marzo de este año. Entre ellas se encuentran las moras a proveedores de alimentos y medicinas vitales para el funcionamiento del centro de salud.

La estrategia de la gerente, para asegurar la continuidad en la provisión por parte de los contratistas a los que se les debe, es priorizar a aquellos cuyos servicios son indispensables y acordar pagos por cuotas, ya que no hay dinero suficiente para cancelar el total. Del presupuesto de $129 mil millones aprobado para el hospital en 2012, ya se gastaron más de $92 mil millones y no se sabe en qué se gastaron, como resalta López, quien además deberá adelantar con algunos proveedores una posible renegociación de los precios de sus productos, pues en algunos podría haber sobrecostos, que llevarían a realizar un esquema de contratación diferente.

El plan para salvar a Meissen

El hospital de Meissen tiene un déficit financiero de $41 mil millones y las deudas llegan a los $47 mil millones. Por esta razón la gerente encargada, Luz Marina López, busca obtener recursos de distintas fuentes para evitar el colapso del centro de salud, al menos durante mayo. Una de las estrategias será modificar el presupuesto del hospital para liberar la disponibilidad de $7 mil millones. La funcionaria también espera recaudar cerca de $3.600 millones de las deudas que deben cancelar entes territoriales de otras partes del país. Además, la Secretaría de Salud pidió a la Alcaldía Mayor un préstamo por $12 mil millones.

Por otra parte, la funcionaria agrega que trabaja en el estudio de cargas laborales para determinar cuántos contratistas se necesitan exactamente.

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