Por: Uriel Ortiz Soto
Comunidad y desarrollo

Caldas sin coca, ni glifosato: ejemplo a seguir

Caldas, con su gobernador, Guido Echeverri, a la cabeza, debería tomar las banderas de erradicación de cultivos ilícitos a nivel nacional, sin el uso del glifosato y con proyectos productivos rentables, plenamente comprobados.

Los programas de erradicación de cultivos ilícitos han fracasado, no por falta de voluntad política, ni por falta de presupuesto; de acuerdo a informaciones recibidas, inicialmente a los cultivadores de coca y otros cultivos los comprometen con programas de sustitución y una cuota mensual de sostenimiento, mientras llegan los beneficios de los proyectos, pero, lamentablemente, según lo manifestado por varios productores, una vez erradicados los cultivos de coca y otros ilícitos, los abandonan a su suerte.

Por tal motivo, se requiere que el Gobierno nacional revise el manejo que se le está dando a tan delicado tema, puesto que ya los Estados Unidos nos tienen en la mira de ser los parias cocaleros como segundo país del mundo. Según se tiene conocimiento, quienes manejan estos programas tienen poca experiencia sobre la materia, pero muy especialmente en proyectos productivos, que no es más que la valoración del recurso humano frente a los diferentes factores de desarrollo; sin embargo, son miles y miles las millonadas que se han invertido para tan pobres resultados.

El reconocimiento que acaba de hacer la ONU al departamento de Caldas debe ser motivo para que el Gobierno nacional tome conciencia de que sí se pueden erradicar los cultivos de coca y demás cultivos ilícitos sin el uso de la aspersión aérea con el tan mortal veneno llamado glifosato.

Es satisfactorio para Caldas el reconocimiento que acaba de hacerle la ONU como región libre de coca en los últimos cinco años, sin el uso del glifosato, según informes de su propio gobernador. Hasta hace seis años, Caldas tenía cultivadas 3.000 hectáreas de  coca, pero gracias a los programas de motivación, concientización y diversificación que se implementaron, sus cultivadores se motivaron en tal forma que hoy son fieles testigos de tener sus territorios libres de cultivos ilícitos.

Que el departamento de Caldas, desde hace cinco años se conserve libre de coca y haya logrado su erradicación sin el uso del glifosato es un ejemplo a seguir, ante la avalancha de críticas y grandes preocupaciones por el regreso de tan mortal sustancia química para erradicar los cultivos de coca; considero que Caldas, con el reconocimiento que le acaba de hacer la ONU en tal sentido, debe servir para que los demás departamentos sigan su ejemplo y alejen el fantasma del glifosato que está generando gran debate nacional e internacional, por las implicaciones que dicho uso tiene en la salud de sus moradores y del medio ambiente.

Ahora que el Gobierno continúa empecinado en utilizar la aspersión aérea con glifosato para erradicar los cultivos ilícitos en otras regiones del país, valdría la pena que una comisión de alto nivel visitara nuestro departamento y recorriera la parte rural, para que se informe de primera mano cómo fue el programa que se desarrolló. Como lo explicó el gobernador Guido Echeverri, fue gracias a los programas de motivación, concientización y proyectos productivos con mercado asegurado y vías terciarias en buen estado.

El pronunciamiento que acaba de hacer la Conferencia Episcopal sobre la aspersión aérea con glifosato para erradicar los cultivos ilícitos en el sentido de que es nociva para la salud de sus moradores y perjudicial para el medio ambiente es totalmente válida, es entendido que tal pronunciamiento lo hicieron los altos jerarcas de la Iglesia católica, atendiendo estudios e investigaciones de rigor sobre la materia.

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