‘Mi compadre Capulina’

El viernes murió el artista considerado el rey del humor blanco porque nunca empleó groserías en su discurso. Con su estilo dijo mucho más que su tradicional ‘no lo sé, a lo mejor, quién sabe, tal vez’.

Un problema de incompatibilidad de caracteres hizo que Viruta y Capulina dejaran de ser una fórmula ganadora. Se conocieron en 1952 y un año después empezaron a filmar recordadas cintas de humor, algunas de ellas libreteadas por Roberto Gómez Bolaños, Chespirito, antes de que se convirtiera en El Chavo del Ocho, El Chapulín Colorado y Chaparrón Bonaparte.

Lograron hacer 26 registros, que tuvieron una repercusión importante en toda América Latina, y esa historia de complicidad artística finalizó porque Marco Antonio Campos Contreras (Viruta) se negó a donar el producido recaudado en un evento social. Gaspar Henaine (Capulina) dijo en público que no se quedaría con nada de ese dinero, a lo que su compañero reaccionó con una sonrisa hipócrita y a los pocos segundos le dio la espalda a todo el público que los había esperado durante horas. Viruta se fue, hizo algunas cintas para complacer las risas adultas. Capulina, por su parte, se dedicó a complacer a los más pequeños y, de paso, a seguir conquistando algunas ingenuas emociones adultas.

La última película en la que apareció luciendo su sombrero sin copa fue Mi compadre Capulina, en la que exhibió la tranquilidad de la madurez y ese siempre presente deseo de no incluir en su discurso lo que los catedráticos llaman malas palabras o groserías. Con sus frases de niño consentido (‘no sé, a lo mejor, quién sabe, tal vez’ y otras tantas) hizo su propio estilo y gracias a él lo llamaron a hacer parte de la novela El diario de Daniela, en la que se vio por última vez en lo que fue su mundo: la imagen en movimiento.

“Murió en paz y sin dolor”
El actor mexicano Gaspar Henaine, popularmente conocido como ‘Capulina’, estuvo luchando durante varios días contra una peritonitis y una grave neumonía en un hospital del sur de Ciudad de México, en donde falleció. La Asociación Nacional de Actores había organizado una recaudación de fondos para costear la hospitalización del actor y una masiva donación de sangre. Sin embargo, a sus 85 años, el humorista sufrió una úlcera duodenal que ya no pudo superar. “Murió en paz y sin dolor. Ya no pudo continuar, se cansó”, dijo su hijo Gaspar Henaine Júnior en un comunicado oficial.