Apagón en Venezuela: el país está en riesgo de quedarse un mes sin luz

hace 6 horas
Por: Felipe Zuleta Lleras

Confesiones de parte

LAS DECLARACIONES ESCRITAS DE Uribe y de su ex secretario general Don Berna Moreno frente a las chuzadas, resultaron realmente reveladoras.

Ambos confiesan que ciertamente desde la Casa de Nari se ordenaron los seguimientos a los magistrados de la Suprema, porque ellos estaban convencidos de que el narcotráfico había permeado a la Corte.

El mismo Don Berna confiesa en su comunicado que él estaba actuando dentro del marco de la ley al ordenarle al director de la UIAF que averiguara todo lo que tuviera que ver con Asencio Reyes y los magistrados.

Es claro que si el Secretario General de la Presidencia conoce sobre la existencia de un delito, su obligación es ponerlo en conocimiento de las autoridades correspondientes, pero en ningún caso le corresponde investigar u ordenar investigaciones. Eso no está dentro de sus funciones legales, y él debería saberlo. Por eso su comunicado, en el que además confiesa claramente que el presidente Uribe sí estaba plenamente informado de los seguimientos a los magistrados, es la prueba contundente de que estaban delinquiendo.

Sólo a ellos se les ocurre pensar que les vamos a creer que ordenaron los seguimientos a los magistrados porque temían que estuvieran infiltrados por el narcotráfico, precisamente en el momento en que la Corte estaba metiendo presos a los parapolíticos e iniciaba los procesos penales que involucraban a los allegados al Gobierno, entre ellos, al mismísimo primo del Presidente, Mario Uribe.

La sanción del Procurador pone de manifiesto que en el tema del seguimiento a los magistrados pasaron cosas realmente graves pues una sanción de 18 años a un secretario general de la Presidencia no tiene antecedentes en este país. Cómo sería de grave todo lo que encontró el Procurador que tuvo que destituir a las personas del círculo cercano a Uribe. Y faltan otros.

Es absolutamente reprochable que Uribe diga que se somete a una investigación por parte del Congreso y a una por parte de la Suprema. Esa es la típica conducta marrullera que le conocimos; primero porque él sabe que en la Comisión de Absoluciones, que está toda conformada por miembros de la U, nadie lo va a investigar. Segundo porque él sabe que la Suprema no es competente para hacerlo.

Más bien, si él quiere que lo investiguen, pues que renuncie al fuero constitucional y le pida al Gobierno que, mediante un decreto reglamentario del Código de Procedimiento Penal, se establezca un tribunal especial independiente para que investigue todo lo relacionado con el tema de las chuzadas y la conducta del entonces presidente de la República y su gente cercana. Seguro que no es capaz, porque sabe que lo condenarían.

 Notícula. Se ha graduado la primera promoción de médicos de la Universidad de los Andes y ya se habla muy bien de ellos en los sitios en donde trabajan. En buena hora por el rector Carlos Angulo y por el maestro José Félix Patiño. Y Felicitaciones a cada uno de los nuevos profesionales.

Twitter  @fzuletalleras

 

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