Por: Ricardo Bada
Yo soy como el picaflor

Cien años de la camiseta amarilla

La historia del Tour de France acompaña a la de Francia desde el caso Dreyfus a nuestros días, pasando por dos guerras mundiales, que supusieron la suspensión del Tour de 1915 a 1918, y de 1940 a 1946.

Francia se dividió entre 1894 y 1914 en dos trincheras desde las que se disparaban a mansalva unos enemigos irreconciliables: dreyfusistas y antidreyfusistas. La hostilidad mutua de ambos campos enemigos hizo que el director del periódico deportivo Le Vélo [La Bici], dreyfusista acérrimo, se negara a aceptar en su diario publicidad de empresas antidreyfusistas. Entre ellas la del conde Albert de Dion de Malfiance, fabricante de autos, quien —como represalia— fundó en 1900 su propio diario deportivo, L’Auto, el que desde 1945 se llama L’Equipe.

Redactor jefe de L’Auto fue el exciclista Henri Desgrange, quien tuvo la habilidad de fichar a Géo Lefèvre, uno de los talentos de la competencia, y el 20 de noviembre de 1902 lo llamó a su despacho para saber qué idea se le ocurría a fin de desbancar a las carreras de la competencia. Y según quiere la leyenda, el buen Lefèvre, a quien no se le había ocurrido ninguna idea, improvisó: “¿Por qué no un Tour de France?”. ¡Era la idea! (Copiada, dicho sea de paso, de una carrera de autos por etapas que ya existía desde 1899 con ese mismo nombre).

A partir de 1903, el ascenso del Tour ciclista fue imparable en el favor del público. Pero todavía no se había creado el famoso maillot jaune. Su invención tuvo lugar en 1919, en la primera edición del Tour tras la pausa impuesta por la Primera Guerra Mundial. El director general de la competición dizque quiso poner una pincelada de color en la triste atmósfera de la posguerra, y el 10 de julio de 1919, día de descanso del Tour en los Pirineos, apareció el siguiente anuncio en las páginas de L’Auto: “Para que los espectadores de la carrera puedan distinguir cuál de los ciclistas encabeza la clasificación, nuestro redactor jefe Henri Desgrange ha decidido que dicho corredor, a partir de ahora, vestirá una camiseta especial”. Había nacido el maillot jaune, la camiseta con el color de las páginas del diario L’Auto.

Así pues este año celebramos el centenario de la camiseta deportiva más famosa del mundo, y no solo eso, también el cincuentenario de la primera vez que se la enfundó el mejor corredor ciclista de todos los tiempos: el belga Eddy Merckx. En cuyo honor la presente edición ha comenzado con dos etapas en Bruselas, su ciudad natal.

Una gotica amarga en el coctel: también se cumplen ahora veinte años de la primera vez que ganara el Tour un tejano llamado Lance Armstrong, que es quien más veces lo ganó y más veces lo perdió: siete en total. Nada menos que dos récords.

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Cien años de la camiseta amarilla

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