29 Jun 2018 - 7:30 p. m.

Con pérdidas millonarias, la Nasa pospone el lanzamiento del telescopio Webb

Esta semana, la agencia espacial norteamericana anunció que el 30 de marzo de 2021 será la nueva fecha de lanzamiento para el telescopio espacial James Webb (JWST). Los errores técnicos le costaron a esta entidad casi 10.000 millones de dólares en pérdidas.

Redacción Vivir y Europa Press

En la fotografía se observa una parte del enorme espejo del telescopio Webb, que capturará el doble de luz de lo que recoge el Hubble, actualmente el telescopio más enorme que los humanos han enviado al espacio.  / NASA
En la fotografía se observa una parte del enorme espejo del telescopio Webb, que capturará el doble de luz de lo que recoge el Hubble, actualmente el telescopio más enorme que los humanos han enviado al espacio. / NASA

Tras varios años de trabajo y de peleas presupuestales con el Congreso de Estados Unidos, todo parecía estar listo para que el próximo otoño la Nasa lanzará al espacio el telescopio espacial más ambicioso que jamás hayan construido los humanos: el James Webb. Sin embargo, esa ambición fue frustrada pues un informe contratado por la Nasa señaló que el proyecto todavía tiene enormes fallas técnicas que harían inviable su correcto funionamiento.

De acuerdo con el informe del contratista Northrop Grumman, los problemas técnicos, incluidos los errores humanos, han tenido un gran impacto en el cronograma de desarrollo. "Garantizar que cada elemento de Webb funcione correctamente antes de que llegue al espacio es fundamental para su éxito", dijo Tom Young, presidente de la junta de revisión.

De acuerdo con el informe, la enorme complejidad del proyecto hará necesario que Estados Unidos invierta unos 9.660 millones de dólares adicionales al proyecto, y un retraso adicional de 10 meses.

El retraso no es visto con buenos ojos entre los políticos norteamericanos, que hace ocho años pelearon duramente con la Nasa por el enorme presupuesto que requiere este colosal proyecto.

De acuerdo con el diario New York Times, hace ocho años la Nasa convenció a los legisladores -que pretendían cancelar el proyecto- que aprobaran un presupuesto de máximo $8.000 millones de dólares. Con los retrasos ya existentes, y con estos nuevos, el costo asciende a los 9.600. Y no está muy claro si los legisladores aprobaran la adición de $876 millones de dólares de este nuevo retraso.

Fue por esto que Young, quien presidió la junta de revisión, señaló que "Webb debe continuar en función de su extraordinario potencial científico y su papel fundamental en el mantenimiento del liderazgo de los EE.UU. en astronomía y astrofísica".

Y es que no se trata de cualquier telescopio. El Webb será el doble de grande que el Hubble, actualmente el más sofisticado telescopio espacial, que construyeron en conjunto científicos de la Nasa y de la Agencia espacial Europea (ESA).

Una proeza cósmica

Webb será capaz de detectar la luz de las primeras estrellas y galaxias en el universo distante, hasta explorar las atmósferas de los exoplanetas en busca de posibles signos de habitabilidad.

Webb será plegado, al estilo origami, para su lanzamiento dentro del carenado del cohete Ariane 5, que tiene unos 5 metros de ancho. Después de su lanzamiento, el observatorio completará una intrincada serie de despliegues, una de las partes más críticas del viaje de Webb a su órbita final, a aproximadamente 1,5 millones de kilómetros de la Tierra.

Cuando esté completamente desplegado, el espejo primario de Webb tendrá una extensión de más de 6,5 metros. Este espejo hace que su capacidad para recoger luz visible, así como datos de luz infrarroja y ultravioleta será el doble de la del telescopio Hubble.

Pero para recoger los datos de luz infrarroja el telescopio debe estar sumamente frío, por lo que contará con una especie de sombrilla que lo protegerá de la radiación solar. Este protector contra el sol será aproximadamente del tamaño de una cancha de tenis.

Fue precisamente este enorme protector una de las peores fallas del telescopio durante las pruebas que realizó la Nasa. Se rompió, de acuerdo con el New York Times, y varios cables fallaron en mantenerlo atado al telescopio.

Thomas Zarbuchen, el admnistrador de la agencia para ciencia espacial, le dijo a ese diario que cada día de retraso le cuesta a la Nasa un millón de dólares, pero que “Webb vale la pena”.

Debido a su tamaño y complejidad, el proceso de integración y prueba de piezas es más complicado que el de una misión científica promedio. Una vez que el elemento de la nave espacial haya completado su batería de pruebas, se integrará con el telescopio y el elemento del instrumento de ciencias, que pasó sus pruebas el año pasado.

El observatorio totalmente ensamblado se someterá a una serie de pruebas ambientales desafiantes y una prueba final de despliegue antes de que se envíe al sitio de lanzamiento en Kourou, Guayana Francesa.

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