20 Mar 2018 - 4:36 p. m.

Estación espacial china descenderá sin control a la Tierra en las próximas semanas

No representa un riesgo, ya que la probabilidad de que impacte a una persona es 10 millones de veces menor que su probabilidad anual de ser tocado por un rayo. La comunicación con "Tiangong -1", como fue bautizada, se perdió en el año 2016.

Redacción ciencia

La estación espacial china "Tiangong-1" entró a operar en el 2001. / ESA
La estación espacial china "Tiangong-1" entró a operar en el 2001. / ESA

Hace siete años, en el 2011, entró a operar Tiangong-1, la primera estación espacial china que, además, fue construida enteramente en este país. Con un satélite principal de 10,4 metros de largo y dos paneles solares, se esperaba que Tiangong-1 (que traduce palacio celestial) solo durara dos años, pero continuó haciéndolo por más tiempo, hasta que en el año 2016 el gobierno chino debió admitir que había perdido el control de la estación espacial.

Este año, probablemente hacia el mes de abril, el artefacto volverá a la Tierra en un descenso no controlado. Pero no, no tiene por qué causarnos pánico, ya que según la Agencia Espacial Europea (ESA), encargada de monitorizar la estación, la probabilidad que una persona tiene de sufrir el impacto por un fragmento de la nave es 10 millones de veces menor que su probabilidad anual de ser impactado por un rayo.

Aunque se trata de estimaciones, debido a que se perdió comunicación con la nave, lo más probable es que sus fragmentos caigan entre los 42,8 grados norte y 42,8 grados sur de latitud, franja por la cual orbita actualmente. En otras palabras esto quiere decir que los pedazos de Tiangong -1 podrían caer en el norte de España, el centro de Italia, el norte de China, el Oriente próximo, el norte de Estados Unidos, Nueva Zelandia, Tasmania y algunos lugares de Argentina y Chile, según explica el periódico español El País.

Además, cabe recordar que el hecho de que el descenso no sea controlado, no significa que la estación espacial caerá de repente y completa. Durante su reingreso a la Tierra, es probable que el artefacto se caliente y se fragmente. “Si quedan partes que lleguen a 30 kilómetros de altura estas caerán sin velocidad horizontal, con la velocidad terminal de cualquier objeto que cae vertical, como una piedra, que son unos 300 kilómetros por hora. Si crea un cráter será muy pequeño”, explicó a El País d Benjamín Bastida, que trabaja en la Oficina de Basura Espacial de la ESA.

Ante la pregunta de cuándo podría darse este evento, las 13 agencias espaciales que se encuentran involucradas en su descenso han hecho algunas predicciones. The Aerospace Corporation anunció la semana pasada que la caída podría darse el 4 de abril, con un margen de error de dos semanas. Mientras, la ESA ha dicho que la estación espacial podría descender entre el 29 de marzo y el 9 de abril.

La estación Tiangong -1 solía pesar 8.5 toneladas, pero los científicos creen que ahora pesa mucho menos debido a que consumió su combustible. Es más, la ESA cree que su peso ahora es parecido a los de satélites en desuso que hacen descensos no controlados normalmente un par de veces cada mes. Por ejemplo, según el diario El País, en enero de este año reentró en la atmósfera un fragmento de 8 toneladas del cohete ruso Zenit, del cual se han hallado fragmentos en Perú.

Así, aunque los restos de Tiangong-1 sí podrían contener restos tóxicos del combustible hidrazina, se cree que serían muy escasos. No solo porque se cree que la nave ya perdió el combustible, sino porque este suele almacenarse en tanques de titanio que son resistentes a desintegrarse en la entrada a la Tierra y, porque en caso de que escapen de estos tanques, lo más probable es que se evaporen en el descenso. De todas maneras, la recomendación es no tocar los restos en caso de tener la suerte de encontrarse con ellos en el mes de abril.

La última estación espacial en caer a la Tierra sin control fue la rusa MIR, de 120 toneladas, que cayó sobre el océano pacifico en marzo de 2001.  Igualmente, el mayor artefacto que ha caído a Tierra en una entrada no controlada fue la estación estadounidense Skylab, de entre 69 y 74 toneladas, que descendió en 1979.

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