15 Mar 2018 - 11:19 p. m.

National Geographic reconoce su pasado racista y pide perdón

La publicación, que este año cumple 130 años de existencia, reconoció la mirada racista y llena de clichés raciales que tuvo en el pasado. Su directora, Susan Goldberg, espera cambiar el futuro.

Redacción ciencia

La edición de la raza trata de explorar "cómo la raza  nos define, separa y une". En la portada la revista retrató a dos hermanas gemelas con un color de piel distinto.  / National Geographic
La edición de la raza trata de explorar "cómo la raza nos define, separa y une". En la portada la revista retrató a dos hermanas gemelas con un color de piel distinto. / National Geographic

En la imagen a blanco y negro se ve a un hombre y a una mujer con la piel tostada por el sol australiano. El pelo enmarañado y la mirada fija en la cámara. Debajo de la fotografía, publicadas en una edición de 1916 de la revista National Geographic, la publicación llamaba a estos aborígenes “salvajes” con “la menor inteligencia de todos los seres humanos”.

Cuando la editora en jefe de la National Geograhic, Susan Goldberg, decidió dedicar la edición de abril de este año las cuestiones raciales, sabía que el equipo debía mirar hacia atrás para hacer un mea culpa de la forma cómo desde esas páginas se había hablado sobre el asunto.

Para que les ayudara con la tarea, Goldberg reclutó al profesor de la Universidad de Virginia John Edwin Mason, quien se ha especializado en historia de la fotografía e historia de África. Lo que encontró fue que hasta los años setenta, la revista se encargó de reforzar clichés y estereotipos sobre otras culturas.

“Los norteamericanos obtuvieron sus ideas sobre el mundo de las películas de Tarzán y caricaturas crudamente racistas”, le dijo el investigador a Goldberg. “National Geographic no estaba enseñando nada a sus lectores, estaba reforzando mensajes que ya habían recibido, en una revista con un gran poder de influencia”.

Para nadie es un secreto que la National Geograhic tiene una pasado íntimamente ligado con el colonialismo y su idea de la supuesta superioridad racial de los blancos. Durante muchos años, la revista estuvo plagada de imágenes de “razas sin civilización” que “se maravillaban” con la llegada de la tecnología del mundo occidental. “En ese entonces, el mundo estaba dividido entre colonizadores y colonizados. Esa era una línea de color (de piel), y la revista estaba reflejando esa visión del mundo”, dijo el investigador.

Los “nativos” eran exóticos, estaban desnudos, cazaban felices, eran nobles salvajes. “La revista tenía todos los clichés posibles”, dice Goldberg. “Podría decirse que estos artículos abría los ojos de la gente frente al mundo, pero los cerraba al mismo tiempo”, añadió.

Mientras tanto, en Estados Unidos, donde se hacía la revista, los negros no podían ser miembros de la National Geographic Society, ni entrar sus conversatorios en el entonces segregado país. En sus páginas no existían las voces negras que pedían derechos civiles. “Las personas negras estaban haciendo danzas exóticas, eran sirvientes o trabajadores domésticos”, explica

Fue en los años setenta cuando las cosas empezaron a cambiar. El investigador encontró un artículo en 1977 en el que se habló del movimiento por los derechos civiles liderado por Martin Luther King. Si bien no era perfecto, al menos había entrevistas con los protagonistas, fotografías de ellos y un reconocimiento de la opresión.

 “La forma como presentamos la raza importa. He escuchado a lectores que dicen que National Geographic se convirtió en su primera mirada sobre el mundo que los rodea. Nuestros exploradores, científicos, fotógrafos y escritores han llevado a la gente a lugares que ni siquiera habrían podido imaginar. Por ello tenemos la responsabilidad de dar representaciones auténticas y acertadas”, escribió Goldberg en esa edición.

“Examinemos por qué seguimos segregando y cómo podemos construir comunidades más inclusivas. Confrontemos el vergonzoso uso actual del racismo como una estrategia política y probemos que somos mejor que esto”, finalizó la editora.  

Para lograrlo, la revista prometió hacer un cubrimiento especial del tema durante lo que resta del año. Además, prometieron incorporar a más personas afroamericanas en su equipo de redacción, fotografía e investigación.

Síguenos en Google Noticias