15 Sep 2021 - 5:41 p. m.

Los peligros de un estigma fogoso

La reacción de los militares retirados de alto rango a la labor que realizan la Comisión de la Verdad y la Jurisdicción Especial para la Paz, sigue desconociendo la evidente responsabilidad de las instituciones a las que sirvieron en los crímenes cometidos en el conflicto armado. Y como si el estigma que ha justificado tanta violencia por parte del Estado fuera un invento, continúan señalando de ‘enemigos de las fuerzas militares’ a quienes sacan a la luz los abusos perpetrados por la fuerza pública.

En junio pasado, el mayor general retirado de la Fuerza Aérea, Ricardo Rubiano-Groot Román, que fue jefe de inteligencia de esa misma institución, escribió un documento (ver texto) para el Instituto de Estudios Estratégicos y Asuntos Geopolíticos, IEGAP, de la Universidad Militar Nueva Granada en el que acusa a las entidades del Sistema de Verdad, Justicia y Reparación y no Repetición, de “combinar todas las formas de lucha” para reescribir la historia en contra del Estado.

En el mismo documento puso como ejemplo del supuesto sesgo de la Comisión, la organización de un evento en el que se difundió un reportaje multimedia sobre las irregularidades que han cometido las Fuerzas Militares a la hora de reclutar jóvenes. Este especial fue realizado por Rutas del Conflicto. Rubiano-Groot mencionó mi nombre y el de mi compañero de redacción, Juan Gómez, señalándonos de avalar las versiones de dos víctimas que “hablaban fogosamente en contra del Ejército Nacional”.

El señalamiento del militar retirado es muy peligroso para el ejercicio de nuestra libertad de prensa. El IEGAP es un centro de estudios de la Universidad Militar, en la que se forman muchos miembros de la fuerza pública y que también “atiende consultas y requerimientos” del Ministerio de Defensa, como lo explican en su página web. Las palabras del documento, refuerzan el estigma de ‘enemigos del Ejército’, que ha generado tantas violencias pasadas y presentes.

Rubiano-Groot dice en el documento que la Comisión y Rutas del Conflicto no tuvieron en cuenta la voz del Ejército en el evento del lanzamiento del informe y que por lo tanto es un ejemplo del sesgo con el que actúa. Tanto el evento que menciona el militar retirado, como el reportaje producido por Rutas del Conflicto, muestran las voces de jóvenes y organizaciones sociales que han denunciado los abusos en el reclutamiento que han cometido miembros del Ejército durante años. Me consta que Gerson Árias, director del área del Diálogo Social de la Comisión y también señalado con nombres y apellidos por Rubiano-Groot, ha hecho todo lo posible con su equipo por integrar las voces de militares y policías, activos y retirados para que cuenten sus versiones.

En lo que respecta a Rutas del Conflicto, consultamos permanentemente a la fuerza pública como fuente. invito al mayor general Rubiano-Groot a que revise lo que ha ocurrido cada vez que hemos acudido al Ejército para consultarle por su actuar. Por preguntarle insistentemente por los convenios que tienen con empresas petroleras y minero-energéticas y señalar su recurrente negativa a entregar información, terminé con una tutela interpuesta por el entonces comandante del Ejército Nicasio Martínez. A los pocos meses se hizo público que además, la inteligencia de esta institución ‘perfiló’ a toda la redacción y la puso en una lista junto a guerrilleros del Eln, disidentes de las Farc y narcotraficantes, como lo ha publicado el colega Ricardo Calderón.

El año pasado, cuando les preguntamos por las acciones de guerra de los militares en los que han involucrado a centros educativos, respondieron exigiendo para qué requeríamos la información. Dijeron, además, que ellos nunca se tomaron un colegio, como si lo hizo la guerrilla, situación contraria a todas las evidencias recogidas.

En general, el Ejército ha sido una institución hermética, que ha puesto todo tipo de trabas cada vez que se le consulta por alguna información que sirva para poner la lupa sobre sus actuaciones pasadas y presentes. Una situación muy grave, dadas las probadas violaciones a los derechos humanos en diferentes momentos del conflicto armado.

Desde Rutas del Conflicto invitamos al mayor general Rubiano-Groot para que en vez de estigmatizar nuestro trabajo, pueda hablar con nuestra redacción sobre las responsabilidades de la fuerza pública en hechos reiterativos y probados judicialmente. Nosotros no somos enemigos del Ejército ni de ninguna institución, lo único que hacemos es ejercer nuestro derecho, como periodistas, para hacerle seguimiento a las acciones de los funcionarios públicos. Y eso, mayor general, precisamente eso, es lo que son ustedes, representantes del Estado que tienen que darle la cara permanentemente a la sociedad, por cada uno de sus actos.

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