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22 Dec 2022 - 5:00 p. m.

Negociación de paz con el Eln: necesaria y posible

Foro Nacional por Colombia*

Despegó la Mesa de Diálogos de Paz entre el Eln y el gobierno de Gustavo Petro y Francia Márquez. En Caracas, el 21 de noviembre, se inició la primera ronda, que terminó satisfactoriamente el pasado12 de diciembre. Se lograron los primeros acuerdos: dar continuidad, con actualizaciones por los cambios en el contexto, a la agenda acordada en 2016 con el gobierno de Santos; reglas del juego para el funcionamiento de la Mesa; “acciones y dinámicas humanitarias”. La agenda convenida comprende (1) participación de la sociedad en las negociaciones, (2) democracia y (3) transformaciones para la paz, (4) fin del conflicto armado, (5) derechos de las víctimas y, por último, (6) implementación del acuerdo. Tal vez lo más importante: se avanzó en construir confianza entre las partes. Estas negociaciones son necesarias para el cierre definitivo del ciclo insurgente en Colombia.

Ha hecho carrera la idea de que con el Eln se ha negociado muchas veces pero que, por sus posiciones, éstas han fracasado. La cuestión no es así. Estas negociaciones son las primeras en las que el Eln se ha comprometido formalmente, convenido una agenda con el gobierno y aceptado, como uno de los objetivos, el ponerle fin al conflicto armado. En el pasado, desde 1994, cuando se abrieron a la opción de la solución política negociada del conflicto armado, adelantaron diálogos exploratorios con todos los gobiernos.

Si estos no prosperaron se debió, tanto a las exigencias y condicionamientos por parte de los gobiernos, como a las posiciones del Eln. Los gobiernos anteriores los subvaloraron política y militarmente y desconocieron sus especificidades. Por ejemplo, no entendieron que para el Eln es indispensable la participación de la sociedad en las negociaciones de paz, como quiera que, según su concepción, es a la sociedad a la que le corresponde llenar de contenido los puntos de la agenda y, en últimas, definir el tipo de sociedad que se quiere construir. Por su parte, la renuencia del Eln para renunciar al secuestro ha sido un factor que ha entorpecido la posibilidad de las negociaciones.

Con la política de Paz Total del gobierno, que parte de una concepción integral de paz que va más allá del silenciamiento de los fusiles y entiende la necesidad de transformar las condiciones de vida de los sectores sociales populares, ampliar y profundizar la democracia, abrir espacios efectivos de participación ciudadana, implementar integralmente el Acuerdo Final y desmontar lo que ha dado en llamar el multicrimen, es posible una negociación exitosa con el Eln. Ya el gobierno puso a prueba los Diálogos Regionales vinculantes en el proceso de definición del Plan de Desarrollo. Experiencia valiosa para abrir caminos de participación ciudadana en las negociaciones de paz.

Desde que el gobierno planteó su decisión de dar continuidad a la Mesa de Diálogos de Paz el Eln ha liberado una parte apreciable de los secuestrados en su poder. Y acaba de ordenar un cese del fuego navideño, a la vez que levantó el paro armado decretado por uno de sus frentes de guerra.

Todas estas son señales que contribuyen a generar un clima favorable para las deliberaciones de la Mesa de Diálogos de Paz, que desarrollará en México, en las próximas semanas, su segunda ronda. Con un gobierno progresista, con voluntad reformista, es de esperar un Eln decidido a dar el paso definitivo para salir de la guerra. Las diferentes expresiones de la sociedad debemos acompañar e impulsar el reformismo democratizador y las negociaciones de paz.

Estas negociaciones, como todas las negociaciones de paz, serán difíciles y, seguramente, prolongadas. No hay que olvidar que se trata de cerrar definitivamente un conflicto armado de más de cinco décadas de duración, que ha abierto muchas heridas, que hay muchos intereses, políticos y económicos, en juego; que en nuestra historia la precaria democracia que hemos construido no ha sido ajena al recurso a la violencia; que nuestra sociedad es el escenario de múltiples formas de violencia y, que las redes criminales han acumulado un enorme poder político y económico.

No solamente la paz tiene amigos, también los tiene la guerra y estos trabajan sin cesar para sabotear, por todos los medios, los esfuerzos de paz. Por eso, entre otros factores, es indispensable rodear con el apoyo de todos los sectores sociales y políticos estas negociaciones de paz, necesarias y posibles.

*Foro Nacional por Colombia es un Organismo Civil no Gubernamental sin ánimo de lucro, creado en 1982, cuyos objetivos son contribuir al fortalecimiento de la democracia en Colombia. Desarrolla actividades de investigación, intervención social, divulgación y deliberación pública, asesoría e incidencia en campos como el fortalecimiento de organizaciones, redes y movimientos sociales, la participación ciudadana y política, la descentralización y la gestión pública, los derechos humanos, el conflicto, la paz y las relaciones de género en la perspectiva de una democracia incluyente y efectiva. Foro es una entidad descentralizada con sede en Bogotá y con tres capítulos regionales en Bogotá (Foro Región Central), Barranquilla (Foro Costa Atlántica) y Cali (Foro Suroccidente).

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