Analistas

13 Dec 2021 - 5:50 p. m.

“Si me matan, solo seré uno de estos números”

Anna Stenvinkel*

La mujer sueca que dirige la plataforma más grande de organizaciones de la sociedad civil en Suecia visitó Colombia durante la última semana de noviembre y comparte aquí algunas reflexiones sobre los desafíos para la paz en Colombia.

El trabajo realizado por la sociedad civil ha tenido un fuerte impacto en los primeros cinco años de implementación del Acuerdo de Paz en Colombia. En ForumCiv, la plataforma de la sociedad civil más grande de Suecia, estamos muy orgullosos del trabajo persistente y dedicado que están realizando nuestros socios en el país. Desde sus organizaciones trabajan por la reincorporación, la equidad de género, la reforestación, la prevención del reclutamiento de niños, niñas y adolescentes a grupos armados, la libertad de prensa, el fortalecimiento de líderes sociales y de personas defensoras de derechos humanos, la toma de acciones contra la violencia de género, así como la implementación de proyectos de generación de ingresos de manera orgánica y con el empoderamiento de las mujeres.

Durante la última semana de noviembre de 2021 visité a algunos de nuestros socios en el departamento del Huila y en Bogotá, y puedo decir que los resultados del trabajo que hace la sociedad civil por la paz son muy impresionantes. Pero también tienen un gran costo y considerables desafíos. La situación de seguridad de los líderes sociales y de las personas que defienden los derechos humanos, así como de la sociedad civil en su conjunto, con frecuentes amenazas y asesinatos, es alarmante. Necesitamos visibilizar la importancia del trabajo que están haciendo estas personas y también, por supuesto, reconocer que cada una de ellas es una mamá, un papá, una hermana, un hermano o un amigo cercano. Un líder social que conocí me dijo: “Si me matan, seré uno de estos números”. El gobierno debe proporcionar todos los recursos disponibles para garantizar su seguridad. Una sociedad civil vibrante y activa es garantía de democracia en cualquier Estado. Y en Colombia también es una parte muy importante y vital para posibilitar el cumplimiento del Acuerdo de Paz.

El acceso a la tierra es una parte fundamental del empoderamiento económico y del progreso sostenible. Sin embargo, existen grandes problemas con las empresas multinacionales que compran tierras y las explotan. Debe cumplirse la ley de reforma agraria rural. Debe hacerse accesible el apoyo legal para obtener tierras y también para legalizar las tierras que han sido ocupadas por las comunidades rurales durante muchos años; así mismo, se deben frenar aquellos casos en los que las personas se están viendo obligadas a firmar contratos o documentos que no reconocen su presencia, y compromiso de preservación a largo plazo en el territorio, despojándolas de las tierras a las que han pertenecido y desplazándolas principalmente a núcleos urbanos.

En el departamento de Huila se han construido dos represas sobre el río Magdalena, El Quimbo y Betania. Esto ha causado un gran daño ambiental ya que el río en algunos lugares se ha secado y ha transformado muchas de las dinámicas ecosistémicas de la cuenca, trayendo también impactos culturales y económicos críticos para los habitantes, como por ejemplo es el caso de la pesca tradicional en esta región, ahora perdida porque no hay posibilidades de “subiendas”, como se llama en Colombia al período de recolección de la pesca en el río Magdalena. Ahora el gobierno planea construir otras 7 represas. Esto tendría resultados fatales tanto por las razones anteriores como también porque el río Magdalena es la principal cuenca del país, fluyendo desde el sur del país, cerca de la frontera con Ecuador, y desembocando en el Mar Caribe en la costa norte del país. Según lo que he podido entender, parece que Magdalena es una columna vertebral de agua para una gran parte del país. Si el cambio ocurre y existe una auténtica intención de trabajar hacia una sociedad pacífica y sostenible, la explotación de esta manera, con impactos tan fuertes e irreversibles, debe detenerse de inmediato.

Además de todo el importante trabajo realizado por la sociedad civil, también quiero destacar algunos muy buenos ejemplos de colaboración. En Neiva, ForumCiv firmó un Memorando de Entendimiento junto con el gobernador del Huila, en el que acordamos iniciativas colaborativas de acción en proyectos que ya están en marcha, financiados por el Fondo Europeo para la Paz, así como también en la implementación conjunta de proyectos hacia la paz y la reconciliación en el departamento del Huila. Por otra parte, pude conocer algunas organizaciones rurales que están trabajando de la mano con la autoridad ambiental regional, en un diálogo abierto para buscar un equilibrio entre el desarrollo de una economía campesina (basada en prácticas limpias como la agroecología y el ecoturismo) y la conservación sostenible a través de la protección de las áreas naturales donde estas comunidades rurales han estado viviendo durante muchas décadas. Estos diálogos entre la sociedad civil y las autoridades de la región son un muy buen ejemplo de cómo podemos trabajar juntos para cumplir con el Acuerdo de Paz, por las personas reincorporadas, por las víctimas y por las comunidades en general.

Por supuesto, existen muchos desafíos para cumplir el Acuerdo y, por lo tanto, construir la paz, pero también hay muchas iniciativas esperanzadoras para lograr un cambio. Entonces, como dijo un líder social, “unidos luchamos por nuestro sueño”.

*Secretaria General de ForumCiv

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