A tres meses de terminar su mandato y con la campaña presidencial de 2026 en marcha, el presidente Gustavo Petro mostró las cifras de los cultivos de coca para defender parte del legado de su paz total. En su alocución del martes, el presidente aseguró que la reciente caída registrada en las hectáreas de cultivos de uso ilícito marca un cambio de tendencia y la atribuyó a la estrategia de sustitución voluntaria y a los acuerdos construidos con comunidades campesinas.
El mensaje llega en un contexto particularmente sensible. La política de drogas se ha convertido en un frentes de discusión de la campaña presidencial de 2026 -especialmente porque choca de frente con las relaciones con Estados Unidos-, mientras el Gobierno mantiene una controversia con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) sobre la medición no solo de la erradicación de hectáreas de coca, sino de la producción potencial de cocaína.
El choque parece haberse zanjado porque hace dos semanas cuando el Ministerio de Justicia y la UNODC informaron que acordaron actualizar la metodología utilizada. La decisión se tomó tras una reunión técnica realizada en Viena y los cambios serán incorporados en el informe de Monitoreo de Territorios con presencia de cultivos de coca 2024, cuya publicación está prevista para finales de este mes.
Con ese panorama, el presidente presentó el martes en la alocución las cifras más recientes como una demostración de que su estrategia de sustitución voluntaria está comenzando a producir resultados. “Quiero que ustedes vean, porque de esto hay mucha desinformación ahora que estamos en período electoral, pues, la realidad, estos son los datos oficiales”, afirmó.
Según Petro, la reducción observada entre 2018 y comienzos de 2020 demuestra que el Acuerdo de Paz con las FARC sí logró contener la expansión de los cultivos ilícitos. En contraste, atribuyó el crecimiento posterior a la pérdida de impulso de esa implementación.
“Hay la tendencia, muy promocionada en la extrema derecha, de decir, la paz dispara al narcotráfico. Y, por tanto, hay que acabar con la paz, hacer triza la paz. Este dato, este cuadro muestra que eso es una mentira, una falsedad (…) Mientras la paz desplomó los cultivos de hoja de coca, gobiernos Santos y parte de Duque, hacer trizas la paz los disparó. Esta es información oficial válida y no mía, esto viene desde antes”, dijo el mandatario.
Para respaldar esa tesis, mostró una serie histórica construida con información cuatrimestral del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI). Según la gráfica presentada por el Gobierno, los cultivos registrados pasaron de 96.915 hectáreas en el primer cuatrimestre de 2020 a 218.246 hectáreas en el segundo cuatrimestre de 2022, durante el gobierno de Iván Duque.
Petro sostiene que recibió una tendencia de crecimiento acelerado y que su administración logró frenarla. “Lo que se puede notar en mi gobierno es que estancamos el crecimiento estrepitoso que venían con los cultivos de coca. Lo estancamos, y a partir de aquí, en los últimos ocho meses de este gobierno, comienza ya, puedo decirlo, un descenso de los cultivos de hoja de coca en Colombia”, aseguró.
¿Realmente están disminuyendo los cultivos?
Las cifras exhibidas por el presidente muestran dos fenómenos distintos. Si se compara el inicio y el final de cada gobierno, tanto durante la administración de Iván Duque como durante la de Gustavo Petro hubo aumentos en el área sembrada con coca.
Según la gráfica presentada por el Gobierno, durante el mandato de Duque los cultivos pasaron de 128.779 hectáreas a 218.246 hectáreas, un crecimiento cercano al 69 %. En el caso de Petro, la serie arranca en 230.588 hectáreas en 2022 y llega a 258.144 hectáreas en 2025, lo que representa un aumento cercano al 16 %.
Visto desde esa perspectiva, las hectáreas sembradas siguen siendo mayor que la que existía cuando Petro llegó a la Presidencia. Por eso, sectores de oposición cuestionan que el Gobierno presente las cifras como una reducción general de los cultivos.
Sin embargo, esa no es exactamente la comparación que hizo el presidente durante su alocución.
La tesis de Petro es que el crecimiento acelerado que se observó entre 2020 y 2024 se detuvo y comenzó a revertirse en los últimos reportes cuatrimestrales. Los datos que mostró apuntan a que la expansión de los cultivos alcanzó un pico de 262.428 hectáreas en 2024 y desde entonces empezó a descender: primero a 258.144 hectáreas y luego a 253.358 hectáreas en el primer cuatrimestre de 2026.
Es decir, el Gobierno no está mostrando una reducción frente al inicio de su mandato, sino una reducción frente al punto más alto alcanzado por la curva durante ese mismo mandato.
La diferencia es relevante porque cambia la lectura de los datos. Mientras una comparación entre 2022 y 2025 muestra que los cultivos siguen por encima de los niveles que encontró Petro al llegar al poder, la comparación entre 2024 y 2026 muestra una caída reciente de cerca de 9.000 hectáreas, consistente con las 8.821 hectáreas menos que el presidente destacó durante su intervención.
De acuerdo con las cifras presentadas por el Gobierno, la variación anual pasó de crecimientos superiores al 40 % durante los años finales del gobierno Duque a aumentos de 13 %, 10 % y 3 % en los primeros años de la administración Petro, hasta registrar variaciones negativas en los reportes más recientes.
Por eso, más que una discusión sobre si la coca desapareció o no —las cifras siguen estando en niveles históricamente altos—, el debate que abrió el presidente gira alrededor de si esa reducción reciente constituye el inicio de un cambio de tendencia atribuible a la estrategia de sustitución voluntaria y a la política de paz total que el Gobierno busca reivindicar en la recta final de su mandato y en plena campaña presidencial de 2026.
La discusión llegó incluso el miércoles a la Cámara de Representantes donde la congresista Luz Ayda Pastrana (Cambio Radicial), cuestionó en la plenaria la interpretación presidencial de los gráficos. “Tengo hablar de un tema también, de esas incoherencias de este gobierno, Petro. Y yo quiero hacerle una pregunta, de verdad, a conciencia al señor Petro: ¿Usted cómo va a sacar esta gráfica anoche para hablarle a los colombianos? No juegue con la inteligencia de los colombianos”, afirmó durante una intervención en plenaria.
Según la congresista, las cifras muestran que los cultivos pasaron de 230.588 hectáreas en 2022 a 258.144 hectáreas en 2025. “Aquí lo que ustedes están viendo es que en 2022 había 230.588 hectáreas de coca y para ahorita, para 2025, 258.144 hectáreas de coca. ¿Dónde disminuyó? ¿Dónde? Porque yo ahí lo que veo es un ascenso”.
La apuesta por la sustitución voluntaria
Más allá de la discusión sobre las cifras, Petro utilizó la alocución para defender el principal componente de su política antidrogas que es la sustitución concertada de cultivos con comunidades y donde también han estado involucradas algunas de las mesas de diálogo con grupos armados. En la de la disidencia Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) hay pactos específicos sobre erradicación y sustitución.
Según cifras de la Dirección de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (DSCI), el programa Renacemos -que sustituyó en el gobierno Petro al Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos (PNIS)- cuenta con 31.000 familias vinculadas y ha permitido erradicar voluntariamente 8.584 hectáreas verificadas por Naciones Unidas.
“Ya se logró, por primera vez, no sé si antes, que los mismos campesinos metidos en el programa, con policías de Colombia, juntos arranquen de raíz la mata de coca. De raíz no es lo mismo que fumigar”, aseguró Petro.
Las cifras también fueron presentadas este miércoles por Gloria Miranda, cabeza de la DCSI, durante una sesión de la Comisión Accidental de PDET, PNIS y Tierras de la Cámara de Representantes.
Miranda explicó que el Gobierno renegoció el PNIS debido a los incumplimientos acumulados desde su creación tras el Acuerdo de Paz. “Los resultados de la renegociación son 65.463 familias que firmaron nuevamente planes de inversión”, señaló.
De acuerdo con la funcionaria, se han asignado más de $734.000 millones para esa estrategia y el avance acumulado del programa alcanza el 82 %.
También defendió la creación del programa Renacemos -que sustituyó en el gobierno Petro al PNIS-, diseñado para atender familias que quedaron por fuera del PNIS original y para impulsar procesos colectivos de sustitución. “Tenemos 31.000 familias en proceso de sustitución, 41.000 hectáreas en proceso de sustitución, de las cuales 8.390 al día de ayer ya se encontraban erradicadas y validadas por un organismo internacional que es Naciones Unidas”, afirmó.
La funcionaria aseguró además que la estrategia busca ir más allá del reemplazo de cultivos ilícitos por productos agrícolas.
“No se centra únicamente en cambiar un cultivo por otro, sino que hemos buscado tener un enfoque de transformación territorial”, explicó.
Petro vinculó los avances de sustitución en territorios como Nariño, Putumayo y Catatumbo con los procesos de diálogo impulsados por su gobierno y afirmó que las negociaciones pueden generar incentivos para abandonar la economía de la coca antes incluso de eventuales acuerdos definitivos.
“Estamos demostrando cómo un diálogo social, e incluso negociación de paz, puede garantizar el éxito que ya está teniendo el programa de sustitución de cultivos”, afirmó.
Este jueves 4 de junio, Petro estará en Villagarzón, Putumayo, para lanzar el primer piloto de erradicación asistida del programa RenHacemos.
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