El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Ritos emberas por la memoria

A través de un festival en sus territorios, que organizaron junto con la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, los índigenas emberas rindieron homenaje a quienes fueron desaparecidos forzosamente durante el conflicto.

Mauricio Alvardo - @photomauricio

10 de junio de 2019 - 06:00 a. m.
Durante la visita a uno de los cementerios de los indígenas emberas en el Bajo Atrato, los comuneros rindieron homenaje a sus desaparecidos a través de cantos y reflexiones. En época de invierno, la selva provee plantas para resguardarse de la lluvia. / Fotos: Mauricio Alvarado

En la selva húmeda del Chócó, los indígenas emberas del resguardo Urada Jiguamiandó, que siguen resistiendo al conflicto armado en el Bajo Atrato, recordaron a los desaparecidos forzados en el Festival de las Memorias, que organizaron junto con la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz. Un ejemplo de su dignidad y compromiso con la vida digna y la reconciliación. Allí, con la fuerza de Dayizeze, el dios de la tierra, y de Dayira Drua, la madre, recordaron su espiritualidad, sus ritos sagrados, su pintura corporal con la semilla de jagua, sus comidas y bailes. Invitaron a conversar a excomandantes paramilitares y guerrilleros, a integrantes de entidades como la Comisión de la Verdad y la Jurisdicción Especial de Paz, a miembros retirados de la Fuerza Pública, víctimas de otras regiones del país y acompañantes internacionales. Compartieron sus más profundos dolores de tantos años de conflicto y pidieron la verdad. La verdad de por qué su territorio, rico y deseado por empresas y armados ilegales, sigue padeciendo tanta violencia sin que alguien haga algo para impedirlo.

La maloca del resguardo fue el lugar para las reflexiones y la muestra cultural.
Foto: MAURICIO ALVARADO
El contacto con la lluvia es un momento para que los niños se relacionen con la naturaleza.
Foto: MAURICIO ALVARADO
Foto: MAURICIO ALVARADO
“Hace muchos años vinieron los españoles y desaparecieron gran parte de nuestro pueblo”. Con esta frase y su atuendo, Kazama quiere recordar siempre a sus antepasados.
Foto: MAURICIO ALVARADO
La inclemente lluvia no es obstáculo para que los indígenas emberas sigan empeñados en resistir a la violencia. De regreso a la maloca desde el cementerio.
Foto: MAURICIO ALVARADO
Foto: MAURICIO ALVARADO
Los símbolos corporales pintados con semilla de jagua significan protección y representan su entorno natural.
Foto: MAURICIO ALVARADO
Foto: MAURICIO ALVARADO
Los mayores, los ancestros que perviven en el territorio, son los encargados de conservar la memoria.
Foto: MAURICIO ALVARADO
Foto: MAURICIO ALVARADO

Por Mauricio Alvardo - @photomauricio

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.