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El contralor Distrital de Barranquilla, Jorge Iglesias, advirtió al director de la corporación ambiental de la ciudad para que estudie con detenimiento las licencias otorgadas para la construcción de un par de puertos en el margen oriental de la Ciénaga.
Según estudios realizados por el ala ambiental de la Contraloría, "en esas licencias se dice que la intervención que van a hacer ambas sociedades (Sociedad Portuaria Terminal Las Flores y Sociedad Masering Ltda.) suman 13 hectáreas, cuando en la medición que hice con el tacómetro contabilicé 2.500 metros de longitud, es decir, 25 hectáreas", declaro a El Heraldo el ingeniero Jaime Herrán.
Directamente se verían afectados por la destrucción del manglar, los habitantes del barrio de Las Flores, además de los peces y crustáceos que viven entre los manglares. La propuesta de las empresas interesadas en la construcción de los puertos, es sembrar cinco árboles frutales por cada mangle destruido.
La Ciénaga de Mallorquín tiene además problemas de contaminación por vertimientos líquidos y sólidos y, entre otros, la producción pesquera se ha visto diezmada.