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Una requisa que llevó a cabo una guardia de la cárcel del Buen Pastor de Barranquilla provocó el rechazo de las reclusas y generó un amotinamiento al interior del centro de reclusión. Las internas manifestaron que, además de ser apartadas de sus celdas, la institución no les suministra alimentos desde este lunes 2 de marzo.
“Llevo dos años y seis meses presa y la guardia nos golpea y no nos da comida", denunció al diario El Heraldo Mónica Vergara Vanegas, una de las reclusas del penal.
Algunos familiares de las reclusas llegaron hasta la cárcel para conocer de cerca los supuestos malos tratos que se han presentado en el lugar. Edilberto Galán, esposo de una de ellas, señaló que su pareja es hipertensa y en el penal no le suministran la medicación para controlar su afección y tampoco le dan comida.
Mercedes Galvis, madre de otra reclusa, indicó que su hija tiene problemas de pulmones y estos resultaron aún más afectados por los gases lacrimógenos que se usaron para controlar el motín.
Ante la situación que se presentó, esta mañana un funcionario de la Defensoría del Pueblo llegó hasta el lugar de los hechos para conocer las quejas de las reclusas.
No es la primera vez que las reclusas de esta cárcel se amotinan, pues en enero pasado un grupo de 10 internas agredió a una guardiana y su directora, Laura De Andreis, denunció amenazas en contra de las guardias de seguridad.