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Alcalde de Tuluá propone construir un recinto para consumo de marihuana

El "marihuanódromo", como fue denominado, estaría ubicado lejos de la ciudad. El objetivo es que se controle el consumo y que los fumadores no lo hagan en parques, calles o bares.

Redacción Nacional

31 de enero de 2017 - 08:48 p. m.
EFE.
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La multa que contempla el nuevo Código de Policía para las personas que sean sorprendidas consumiendo marihuana en espacios públicos, como era de esperarse, no ha caído muy bien entre quienes usan activamente la sustancia. De hecho, el lunes, día de entrada en vigencia de la norma, en la capital del país se realizó una masiva manifestación para protestar contra la sanción de $196.725 pesos que se decretó. De esta forma, de ahora en adelante los consumidores de cannabis tendrán que hacer uso de la sustancia en su casa, o en otro lugar en el que no transgredan al resto de ciudadanos. Por eso Gustavo Adolfo Vélez, alcalde del municipio de Tuluá (Valle del Cauca), lanzó una propuesta tan controversial como compleja: constituir un recinto especializado en el que los consumidores puedan fumar sin problema. (Le puede interesar: Así fue la "fumatón" en Bogotá en contra de la multa del nuevo Código de Policía)

“Marihuanódromo”, palabra escogida por Vélez, es el espacio que propone para los usuarios de la planta, y que estaría alejado de parques, avenidas, estadios, empresas, centros educativos, y todo tipo de espacios que puedan considerar molesto el olor del alucinógeno. Pero el mandatario municipal no tuvo la idea al azar o por iniciativa propia. Según explica Vélez, la propuesta inicial surgió de un grupo de ciudadanos que, preocupados por la nueva normatividad, le solicitaron adecuar un espacio exclusivo para su consumo, y en el no perturben la tranquilidad del resto de personas.

Durante un consejo comunitario, el alcalde de Tuluá afirmó que le “gustaría evaluar ese tema, esa es una realidad que no podemos ocultar, yo prefiero que los consumidores de marihuana tengan un sitio alejado de parques y avenidas para que no estén alterando el orden y la sana convivencia de las demás personas en otros espacios públicos donde la ciudadanía hace deporte y otras actividades”, dijo al diario El País el alcalde de Tuluá.

La idea es que el lugar no sea una “tierra de nadie” y, por eso, también Vélez planteó que el lugar tenga presencia continua de miembros de las secretarías de Salud, Arte y Cultura y Bienestar Social, con el objetivo de que el recinto no sea únicamente para fumar marihuana, sino que luego del consumo tengan una oferta de actividades deportivas y lúdicas para pasar así los efectos de la sustancia. Uno de los grandes problemas que sugiere esta iniciativa es el lugar pues, tal como está pensada -y como seguramente querrán los no fumadores-, tiene que estar ubicada lo más lejos posible de la comunidad en general, en un espacio casi rural. Al respecto, el alcalde de Tuluá afirma que el lugar puede tratarse de parques alejados o, incluso, en un lugar cerca de un río.

“El espacio podrían ser parques determinados o a la orilla del río donde puedan consumir marihuana. Un espacio retirado donde no haya paso habitual de la comunidad en general”, afirmó Vélez sobre la hipotética ubicación del “marihuanódromo”, propuesta que sería llevada al Gobierno Nacional para su revisión, ya que afirma que las acciones para disminuir el tráfico de drogas deben continuar, pero también deben pensarse programas para incidir en la población consumidora.

La propuesta generó una lluvia de reacciones pues, los no fumadores u opositores al consumo afirman que sería un acto “alcahueta”, mientras que quienes fuman o respetan la decisión de quienes lo hacen, sugieren que sería una medida para atajar el excesivo consumo en espacios públicos y, por qué no, el microtráfico, incidiendo así en dos de las problemáticas que más muertes violentas dejan en el municipio.

Una de las voces que se manifestó a favor de la medida es Rubén Darío Benítez, personero de Tuluá, quien pidió revisar la iniciativa pues no le parece tan descabellada como se ha hecho ver. “Tuluá tiene una población alta en consumo de marihuana que está generando conflictos en los barrios y colegios, apoyada en la reiterada jurisprudencia de la Corte Constitucional de la dosis personal. Ahora, el nuevo Código de Policía restringe el consumo en zonas públicas, así que, en ese contexto, hay que pensar en soluciones para evitar más conflictos", manifestó el funcionario sobre la polémica propuesta.

Por Redacción Nacional

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