La campaña que inició desde el fin de semana se llama "Hay que ponerle corazón al Mío", está cimentada en tres grandes propuestas.
En primer lugar, la Alcaldía empezará a vigilar 24 horas al día las estaciones, con ayuda de la Policía Metropolitana y de vigilancia privada.
En segundo lugar busca judicializar a los comerciantes que compren las partes robadas opr las estaciones, porque con ello "fomentan que recicladores, indigentes e inescrupulosos inicien acciones vandálicas para obtener un dinero a cambio", indica el comunicado de la Alcaldía.
Finalmente el gobierno municipal dará recompensas a los ciudadanos que denuncien las chatarrerías donde se realice la compraventa de elementos del Mío, que por tratarse de un bien público, es ilegal comercializarlas. Desde 5 millones de pesos serán las recompensas, y se incrementarán dependiendo de la efectividad de la misma.
"La Alcaldía de Cali aportará recursos por el orden de los 250 millones de pesos destinados a la reposición de los elementos desmantelados, donde las estaciones más afectadas han sido las de la calle 5a y las de la carrera primera", indicó el presidente de Metrocali, Mauricio Carvajal.