El camino para elegir al contralor distrital de Cali para el periodo 2026-2029 volvió a empezar desde cero. Pese a que los candidatos estaban pendientes de la entrevista en la plenaria del Concejo, el último paso previo a la elección, la mesa directiva del Concejo decidió anular el proceso tras acoger observaciones de la Procuraduría, lo que ha reabierto el debate sobre la legalidad, la transparencia y los tiempos.
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar
Según explicó la presidenta del Concejo, Daniella Plaza, “el punto de quiebre estuvo en una actuación preventiva del Ministerio Público. La Procuraduría no ordena, advierte. Nos señaló cuatro puntos que debían revisarse porque podrían afectar la legalidad del proceso”. Esas alertas venían desde noviembre de 2025, cuando el procedimiento ya estaba en marcha. Sin embargo, la mesa directiva de ese momento decidió continuar, pese a que, según Daniella, “no todas las observaciones habían sido resueltas”.
En ese momento, la Procuraduría advirtió que habría posibles deficiencias en la convocatoria, la evaluación de aspirantes y otras actuaciones administrativas. A esto se suma una alerta porque “la resolución que convocó el concurso pudo haber sido expedida sin publicar previamente el borrador del acto administrativo ni habilitar un canal de observaciones ciudadanas, lo que vulneraría los principios de publicidad y participación”.
Plaza añade que “de esas observaciones, solo una fue subsanada en su momento. Las otras tres quedaron abiertas y obligaron a la nueva mesa directiva, que asumió en enero de 2026, a revisar de fondo el proceso. Tras semanas de análisis jurídico, viajes a Bogotá y mesas de trabajo, la conclusión fue que no todas las irregularidades podían corregirse dentro del mismo trámite”.
¿Revocar o corregir? La discusión jurídica
Uno de los puntos más controvertidos es hasta qué punto se puede anular el procedimiento debido a que ya había una terna de candidatos a la espera de entrevista. Para la presidenta del cabildo, esta circunstancia es clave. “Esto no es una revocatoria. Es una subsanación. Estamos hablando de actos de trámite, no de actos definitivos”.
En términos jurídicos, la mesa directiva aplicó el artículo 41 del Código de Procedimiento Administrativo, que permite corregir actuaciones dentro de un proceso cuando se identifican fallas que afectan su legalidad. Esto implica retroceder el procedimiento hasta el punto donde se detectaron las irregularidades y retomarlo conforme a los principios de legalidad, publicidad e igualdad.
En palabras simples, el acto vuelve a una etapa anterior para corregir errores. Algo similar haya había pasado en 2019 para la elección del personero distrital, con advertencias similares de la Procuraduría.
De esto se ha amparado la mesa directiva del Concejo para responder a las críticas que advierten de una posible crisis institucional.
¿Qué pasará ahora con el proceso?
La mesa directiva del Concejo decidió reabrir la convocatoria para escoger a la universidad que acompañará las acciones y comenzar el transcurso desde la fase de inscripción de candidatos. “Los aspirantes que ya participaron podrán volver a presentarse. No hay derechos adquiridos, sino expectativas, todos pueden volver a concursar”.
Sobre los tiempos, aún no hay un cronograma definido. La mesa directiva se encuentra revisando las variables jurídicas antes de anunciarlo públicamente. Sin embargo, lo que preocupa a quienes se opusieron a reiniciar el proceso es que podría tardarse varios meses, lo que reduce el tiempo que estará en el cargo el nuevo contralor de Cali.
Control fiscal y tensiones políticas
Uno de los principales cuestionamientos ha sido el impacto del retraso en el control fiscal de la ciudad. Frente a esto, Plaza fue enfática en que no hay un vacío institucional: “hay ya una contralora que está ejerciendo plenamente sus funciones, no se ha dejado de hacer control fiscal en Cali”.
La decisión también ha generado divisiones dentro del Concejo y críticas desde sectores políticos que cuestionan si era necesario reiniciar todo el procedimiento o si bastaba con corregir los principales errores señalados.
La concejala defendió la decisión señalando que “el objetivo es garantizar la legalidad del proceso y evitar futuras nulidades. Aquí lo importante es encauzar la elección conforme la ley y darles garantías a todos los ciudadanos”. El nuevo proceso se adelantará con acompañamiento de los entes de control, en medio de un debate que sigue abierto sobre los tiempos, el alcance de la decisión y sus efectos políticos en la ciudad.
Más allá del contralor: otras puestas del Concejo
Aunque el debate se ha centrado en la elección del contralor, la presidenta del Concejo aseguró que este no es el único frente en agenda. “Unos de los principales temas será la revisión de la política pública de salud mental, que cumple cinco años en Cali. La intención es evaluar qué ha funcionado y qué no, y ajustar la ruta de atención”.
Asimismo, se trabaja en iniciativas relacionadas con salud mental perinatal y el fortalecimiento de espacios para madres lactantes, ampliando la cobertura más allá de los puntos tradicionales. “Queremos que estos espacios no se queden solo en edificios públicos, sino que lleguen a lugares como estaciones de transporte o zonas de alta circulación”.
En este nuevo capítulo, la elección del contralor en la ciudad volverá a comenzar pero con mayor vigilancia, tanto de los entes de control como de quienes se han opuesto a su reinicio. Mientras tanto será clave garantizar que en el futuro no se vuelvan a presentar inconvenientes en la elección de los veedores de la ciudad.