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La incertidumbre por el paradero de Mireyda Ordóñez y su hijo Alejandro, de 11 años, terminó en la mañana del pasado miércoles 13 de mayo, luego de que las autoridades confirmaron el hallazgo de los cuerpos enterrados dentro de la casa en la que vivían en el corregimiento de San Antonio de los Caballeros del municipio de Florida, en el suroriente del Valle del Cauca.
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La desaparición se registró el pasado 19 de abril en la zona rural del municipio, por lo que tanto familiares como allegados iniciaron su búsqueda, así como promovieron plantones y marchas. A la par, desde la alcaldía se anunció una recompensa de COP 10 millones y el uso del equipo Raptor para sobrevolar el municipio y apoyar la búsqueda de la mujer de 36 años y su hijo.
Muerte de la pareja de la mujer
El caso dio un giro la semana pasada, luego de que en la vereda del Palmichal, a 20 minutos del casco urbano de Santander de Quilichao, fue encontrado muerto Marco Antonio Ramírez, de 26 años, quien era la pareja sentimental de Mireyda Ordóñez.
El hombre, que era comerciante y oriundo de Suárez, en Cauca, fue hallado con un disparo en la cabeza que, al parecer, él mismo se habría ocasionado con una escopeta.
“Lastimosamente, al muchacho no se sabe qué le pasó, empezó a tener cuadros de depresión, ansiedad y problemas con la esposa, madre del pequeño, quien era su hijastro”, indicaron a El País de Cali allegados del hombre.
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Hallazgo de los cuerpos
La primera alerta la dieron los vecinos, quienes días después de que se reportara la desaparición advirtieron la presencia de olores nauseabundos que salían de la casa donde vivía Mireyda con su familia.
Al lugar llegaron miembros del CTI de la Fiscalía, quienes tras una primera inspección no encontraron nada, pero la comunidad, al evidenciar que los olores se intensificaban en un gallinero en el patio de la vivienda, inició las excavaciones en las que se hallaron los cuerpos de la mujer y su hijo.
“Llegamos a esperar a la familia de Mireyda, ellos llegaron tarde porque venían desde Santander de Quilichao. Llegaron y nos dividimos en dos grupos para buscarlos. Con otro compañero y un familiar de ellos nos pusimos a cavar una parte que era el gallinero, donde desafortunadamente encontramos un pie y una mano y por eso dimos aviso a la Policía”, dijo a La FM Janeth Rivera, líder social del corregimiento.
Las autoridades indicaron que adelantan las investigaciones correspondientes para determinar si el caso se configuraría como un feminicidio, así como se indaga en la responsabilidad de Marco Antonio Ramírez.
Desde la alcaldía se rechazó el crimen y se pidió celeridad en las investigaciones. “Rechazamos contundentemente toda forma de violencia intrafamiliar y hacemos un llamado a las autoridades locales y departamentales para que las rutas de atención y protección se mantengan activas y funcionen con verdadero compromiso social, evitando que tragedias como esta vuelvan a repetirse”, indicó la concejal Sandra Marcela Caicedo.