En el marco de las discusiones por la aprobación del nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Cali, generó controversia la propuesta de instalar peajes dentro de la ciudad con el ánimo de desincentivar el uso del carro.
La medida se haría efectiva en zonas de gran congestión vehicular, contempladas en el POT como ‘centralidades’, donde se encuentran concentradas actividades económicas, culturales y deportivas de la capital del Valle del Cauca.
De acuerdo con el concejal Roy Barreras –hijo del senador del mismo nombre y que se opone a la medida–, la propuesta se enmarca en el artículo 208 del proyecto que se estudia en el Concejo de Cali, el cual busca implementar cobros por congestión (peajes) en 22 zonas o centralidades de Cali.
“Son sectores como Imbanaco, San Fernando, el Centro Histórico, Ciudad Jardín, la zona de las Universidades, por las que tendría que pagar el ciudadano para ingresar con su vehículo. Una vez se apruebe el POT, tal como está, entrarían en vigencia estos cobros. (…) es una persecución para los propietarios de carros particulares que pagan impuesto de rodamiento y sobretasa a la gasolina y que tienen derecho a rodar”, explicó el cabildante en diálogo con el diario El País.
Sin embargo, el director de Planeación de Cali, León Darío Espinosa, señaló que se trata de una medida a largo plazo, por lo que los cobros por congestión no entrarían en vigencia inmediatamente ya que primero se deben realizar estudios para determinar los sitios en los que se aplicaría la norma.
“El parque automotor particular se ha duplicado en los últimos diez años, es decir, al ritmo que vamos en cinco o diez años no nos vamos a poder mover si seguimos creciendo de esa manera (…) como no podemos prohibir el uso del vehículo privado ni las ventas, lo que sí podemos es tomar medidas para desincentivar su uso. Esta estrategia debe ir acompañada de mejoras en el transporte público, de redes peatonales y bicirrutas”, indicó el funcionario.
En este contexto, expertos en movilidad como el profesor Ciro Jaramillo de la universidad del Valle señalaron que la medida podría resultar beneficiosa, siempre y cuando se impulse el transporte público y medios alternativos.
“En ciudades como Londres, Singapur, Noruega o Suecia, donde las calles del centro son angostas para el tráfico vehicular, estos cobros han funcionado. Esto incentivaría el uso del suelo por parte de los ciudadanos sin necesidad del carro. Al principio, habrá revuelo por el cobro, pero eso tiene un costo beneficio que a la comunidad hay que mostrárselo”, manifestó Jaramillo.