A las ocho y media de la mañana del martes un grupo de unos doscientos recicladores se tomó por la fuerza el representativo templo de la capital de Valle, como última estrategia de presión sobre el gobierno municipal que les habría hecho varias promesas después del cierre del basurero de Navarro, del cerca de 1000 recicladores dependían económicamente.
"Emsirva -Empresa de Servicio Público de Aseo de Cali-, CVC - Corporación Regional Autónoma del Valle del Cauca- y la Alcaldía nos incumplieron con el trabajo digno que nos prometieron. El 12 nos reunimos con ellos, y el 25 de junio estaba programado el cierre de Navarro; Emsirva nos prometió 200 empleos, la CVC nos dijo que tenía programados 815 millones de pesos para que realizáramos proyectos productivos de trabajo", indicó Libardo Troyano, uno de los recicladores que se encuentra al interior de La Ermita.
Los recicladores argumentan que la Alcaldía prometió subsidiarles la alimentación mientras pudieran adscribirse a otros empleos, de los prometidos por las corporaciones. Pero los recicladores reclaman que los mercados que la alcaldía les provee son insuficientes para familias tan numerosas como las suyas.
"Nosotros sabemos es reciclar. Si no podemos hacer eso, entonces que nos den otros trabajos o que nos den un reconocimiento económico por los días en que le servimos a la comunidad y al medio ambiente. Que el alcalde se meta la mano en el bolsillo, si hay plata para los que hacen maldad, hay plata para nosotros también".
En un principio se tomaron la iglesia cerca de 200 recicladores, pero han salido paulatinamente del lugar por razones médicas; a la noche del miércoles, se encuentran cerca de 60 personas, entre los que también se encuentra un número indeterminado de menores de edad. Troyano y otros recicladores hicieron un llamado a la comunidad a que les de donaciones de alimentos, porque no tienen empleo ni ayuda del gobierno municipal en el tiempo que llevan de protesta.
El cierre del basurero de Navarro se dio después de la construcción de un nuevo espacio para la basura en el municipio de Yotoco, que se encuentra a más de una hora de viaje desde Cali, lo que imposibilita a los recicladores a seguir realizando normalmente su antigua actividad económica.