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En la noche del 9 de mayo, luego de las graves alteraciones al orden público, dentro de las cuales se evidenciaron en videos de redes sociales que civiles dispararon armas de fuego contra los miembros de la minga indígena que hacen presencia en Cali desde la semana pasada, el presidente Iván Duque ordenó el mayor despliegue disponible de la fuerza pública en la capital del Valle del Cauca. “En función de las facultades constitucionales que tengo como Presidente de la República para acompañar y dirigir las situaciones de orden público, deben en este momento con todo el apoyo de la autoridad local, como se ha hecho siempre, garantizar el mayor despliegue que se tenga de nuestra fuerza pública para brindar toda la tranquilidad”, dijo el mandatario.
No es la primera vez desde que se inició el paro, el pasado 28 de abril, que desde el alto gobierno se plantea el acompañamiento de militares para recuperar el orden de la ciudad. El pasado 1º de mayo el presidente Duque dijo que la figura “asistencia militar” debía adelantarse “en coordinación con alcaldes y gobernadores hasta que cesen los hechos de grave alteración del orden público”.
Sin embargo, la violencia ha venido escalando. Los enfrentamientos ya no son solo entre miembros del ESMAD y los manifestantes, sino que se han venido denunciando ataques de civiles armados contra los jóvenes que permanecen en las diferentes barricadas de Cali o, como sucedió la tarde del domingo 9 de mayo, contra la minga indígena. Según el alcalde de la ciudad, Jorge Iván Ospina, ocho indígenas resultaron lesionados.
“Hace 14 días le vengo diciendo a la opinión pública la dificultad que tenía este tema de la comunidad indígena en nuestra ciudad. No porque sea ilegítima, sino porque estamos pasando por momentos difíciles y la gente debe tener consideración con el vecino. Ese proceso se escalonó cuando algunos miembros de la Guardia Indígena adelantaron procesos de requisa y por su puesto los ciudadanos se sintieron agredidos a partir de una autoridad que no forma parte de la autoridad local. Esa situación acompañada de una subjetividad que estigmatiza provocó los eventos de ayer”, dijo este lunes el mandatario local.
Voceros de la comunidad indígena aseguran que, contrario a lo que han dicho algunos, fueron ellos quienes fueron atacados a tiros por parte de personas vestidas de civil. “Hemos sufrido un cruel ataque cuando íbamos pasando por la vía de Cañas Gordas fuimos atacados con arma de fuego. Tenemos diez heridos, una de ellas gravemente”, dijo Giovanny Yule, dinamizador político del CRIC .
Por medio de un comunicado y sin aportar pruebas, la Policía aseguró que “en videos allegados, se logra observar a los indígenas que se dispersan por los conjuntos residenciales, generando disparos con armas de fuego e incitando al terrorismo; realizando de igual forma, saqueos a casas y apartamentos del sector, lesionando a cuatro personas con arma cortopunzante y objetos contundentes”. Desde la Guardia Indígena desmienten el comunicado de la Policía y dicen que ninguno de los 5.000 indígenas que llegaron desde el Cauca a Cali tienen armas de fuego.
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El pasado 4 de mayo, luego de una noche violenta en Siloé, en la que se denunciaron disparos con armas de fuego, excesos de la fuerza pública y respuesta violentas por parte de los manifestantes, el rumor en Cali era que quien tenía el control de la ciudad era justamente el general Eduardo Zapateiro, comandante del Ejército Nacional. Sobre este y otros temas, El Espectador le preguntó al alcalde Jorge Iván Ospina.
¿Es cierto que el general Zapateiro asumió el poder de la ciudad en el momento más álgido de la protesta la semana pasada?
En ningún momento fui notificado de decreto, fallo, acto o comunicación del orden nacional en ese sentido, nunca hemos perdido el mandato popular, cierto es que el General Zapateiro no le responde al alcalde de la ciudad. El momento más álgido de la protesta no ha tenido solución militar, se viene solucionando con la movilización ciudadana, con la grandeza de los jóvenes y la participación de las iglesias y las instituciones locales.
¿Siente que ha perdido gobernabilidad?
Todos los niveles del estado estamos menguados en nuestro liderazgo, el gobierno nacional, y por supuesto los gobiernos locales. Quién no vea eso está ciego.
Hay cientos de denuncias de excesos de la fuerza pública. Incluso se ha denunciado que la Policía le está disparando a los manifestantes. ¿Qué responde a quienes lo señalan de dar esas órdenes?
Nunca se me ocurriría semejante barbaridad, dar la orden de atentar contra la vida de una persona inerme, de un manifestante ejerciendo su derecho constitucional a la protesta, su derecho humano a expresar su opinión.
¿Cuál es su versión de lo que pasó con el joven Nicolás García Guerrero y de lo sucedido en Siloé en donde se han reportado varios muertos?
Nicolás era un artista, pertenecía a la línea de solidaridad y muere en extrañas circunstancias. Cali pierde a un talento y esperamos que la comisión de la verdad de claridad total sobre el vil asesinato del hijo de mi primo.
Nicolás, lo jóvenes de Siloé, los jóvenes del oriente y del puente del comercio en Cali, Lucas en Pereira, ¡son muchachos que queremos vivos con su energía transformadora, no asesinados en la oscuridad del caos!
¿Cómo estaban los ánimos previos al inicio del paro nacional?
Ha sido uno de los años más difíciles de nuestras vidas, de la humanidad, un año de encierro, de limitaciones, de restricciones, un año donde se ha incrementado las desigualdades sociales, donde se ha democratizado las carencias y la pobreza. Un año donde se ha visto traumatizada la forma de relacionarnos como familias, como comunidad, como sociedad. Una sociedad alegre, que danza que celebra, que produce y que venía recuperando su confianza en sí misma, en fin, una sociedad con muchas frustraciones, una olla pitadora que durante un año aguantó. La Reforma tributaria canaliza la molestia represada y hace movilizar en el peor estado de la pandemia a miles de personas, jóvenes como grandes protagonistas, jóvenes sin empleo, jóvenes sin posibilidad de educación en gran proporción. Todas las variables alineadas para una tormenta perfecta.
¿Qué hace la Alcaldía para garantizar la libertad de prensa? Durante el cubrimiento que El Espectador hizo en Cali evidenciamos serias dificultades.
Las dificultades que han encontrado los medios obedecen a la situación que se vive, pero no de acceso por parte del alcalde o la Alcaldía, y conozco las limitaciones de acceso que han tenido diferentes medios en el marco de las protestas: 25 de nuestros colaboradores han resultado agredidos, con la instalación de los corredores humanitarios establecimos un cordón umbilical con la vida, un primer diálogo. Esperamos lograr un desescalamiento de las hostilidades de todos los orígenes y que todos, desde sus labores, profesiones, funciones podamos retornar a la tranquilidad.
¿Cuánto costará reconstruir la ciudad?
Es una tristeza que los patrimonios construidos en tantos años se hayan incinerado en pocos días, las pérdidas podrían superar los $500.000 millones, la única ventana de oportunidad es que la reconstrucción nos posibilite movilizar miles de empleos.
Hay versiones de prensa que indican que las pólizas de seguro de las estaciones del MIO están vencidas. ¿Esto es verdad?
Lo informado por la presidencia de Metrocali ante los entes de control es que el operador de las estaciones que es la Unión Temporal Recaudo y Tecnología presentó pólizas de todo riesgo con cobertura hasta febrero de 2022. Solicitamos a la aseguradora y al concesionario que adelante lo más rápido posible la recuperación de las estaciones y la infraestructura necesaria, anotando y exigiendo que la movilidad es un derecho fundamental y de esta depende en gran medida la recuperación económica que tanto necesita nuestra ciudad.
¿Cómo se trabajó el pacto del corredor humanitario para que empezaran a ingresar algunos alimentos y artículos hospitalarios por el norte de la ciudad?
Se generó un espacio de escucha y diálogo entre la sociedad civil, los manifestantes, la intermediación de la iglesia y el acompañamiento de la Secretaría de Paz, Movilidad y Desarrollo Económico. El paso siguiente es habilitar el tránsito de otros insumos fundamentales para la industria alimentaria y de primera necesidad. Estamos seguros de que con el avance de las mesas de diálogo se normalizará la situación.
¿Qué pasará con la estatua de Sebastián de Belalcázar? ¿Será instalada de nuevo?
La estatua será reparada, considero que debemos de forma amplia adelantar un diálogo con la ciudad sobre su ubicación o la reivindicación del espacio con otro icono simbólico, por ejemplo, en Cali no hay un monumento al cacique Petecuy, indígena jamás derrotado por el español, o a la negra Casilda quien fue la primera mujer negra en levantar un palenque.
Finalmente ¿Cuál es el llamado para la ciudadanía que continúa en las calles?
El derecho a la protesta es constitucional y un derecho humano, no debe ser reprimido. Los saqueos y extorsiones en la calle deben ser reprimidos con el poder del Estado, diferenciar una cosa de la otra y no estigmatizar es un proceder responsable.
