8 Feb 2014 - 3:27 a. m.

Una alerta por Cali

Se espera que este martes se dé a conocer la alerta de riesgo sobre la violencia que se vive en esta ciudad —principalmente en 37 barrios de 12 de las 22 comunas— y en municipios como Buenaventura, Pradera y El Dovio.

Juan Sebastián Jiménez Herrera

Los 1.962 asesinatos perpetrados en Cali durante 2013, al igual que los problemas de pandillas, bandas criminales, desplazamiento intraurbano y pobreza que se viven en la ciudad, motivaron a la Defensoría del Pueblo a emitir una alerta de riesgo sobre la violencia en la capital del Valle del Cauca y en otros municipios de ese departamento, como El Dovio, Pradera y Buenaventura, cuyas tragedias se encuentran estrechamente vinculadas con lo que sucede en Cali.

Todo se hizo con el fin de que las autoridades le pongan freno a este baño de sangre. En entrevista con este diario, el defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, sostuvo que “nos preocupa el grave problema de derechos humanos” que se vive en la ciudad. De la misma forma dijo que muy pronto va a dar a conocer los pormenores de la alerta, que fue producto de varios meses de recorridos por los barrios de Cali y por los distintos municipios del Valle del Cauca.

En cuanto a la capital del departamento, el defensor del Pueblo le dijo a este diario que las labores se focalizaron en 37 barrios de 12 de las 22 comunas que componen a Cali: las comunas 1, 5, 6, 10, 12, 13, 14, 15, 16, 18, 20 y 21. En sus visitas, una de las cuales se hizo en compañía de reporteros de El Espectador, los funcionarios hallaron varios casos de graves violaciones a los derechos humanos, así como graves casos de pandillismo —en Cali hay por lo menos 134 pandillas que hacen presencia en 17 de las 22 comunas—, desplazamiento intraurbano, violencia intrafamiliar —el año pasado se registraron 5.433 casos— y la presencia de bandas criminales en la capital del Valle del Cauca, puntualmente, de facciones de los Rastrojos y los Urabeños que, al parecer, se disputan el control de la criminalidad en la ciudad.

El defensor regional del Pueblo, Carlos Hernán Rodríguez, aseguró que con esta alerta de riesgo no se busca estigmatizar a Cali, sino “reconocer los problemas que se vienen presentando”. De hecho, hizo un reconocimiento a que en lo que va del año se han reducido los homicidios (van cerca de 76, mientras que en 2013 fueron 100 para la misma época). Sin embargo fue vehemente al decir que no basta con aumentar el pie de fuerza y reducir los asesinatos, ya que, según las cifras, en la capital vallecaucana son asesinadas tres personas al día.

Al respecto, el alcalde de Cali, Rodrigo Guerrero, ha reconocido que hay dificultades. No obstante dijo que su oficina ha tomado medidas para hacerle frente a la inseguridad y que éstas vienen dando resultados como, por ejemplo, que desde diciembre se han presentado 165 asesinatos menos de los que ocurrieron entre diciembre de 2012 y febrero de 2013.

Precisamente, el pasado 30 de enero el secretario de Gobierno, Carlos José Holguín Molina, destacó que “en el último trimestre hemos tenido una disminución considerable, gracias a múltiples acciones y las labores de inteligencia de la Policía Metropolitana, que han permitido que las bandas criminales, asociadas con más del 54% de los homicidios, hayan recibido fuertes golpes tanto en captura de sus integrantes como en la incautación de armas y estupefacientes”, entre ellos, la captura de 18 miembros de una banda criminal conocida como los Parabólicos.

Al otro día, el funcionario anunció la ampliación del plan desarme, que, de acuerdo con las autoridades, ha sido vital para la reducción de los homicidios. Dijo que “la restricción del porte de armas contribuyó mucho para que la cifra de homicidios en diciembre de 2013 fuera la más baja en 10 años, lo que significa que ha arrojado buenos resultados, los cuales esperamos seguir manteniendo con el apoyo de otras acciones de intervención social y labores de inteligencia de la Policía”.

Pero estos resultados no son suficientes. El defensor regional del Pueblo es claro: “En Cali han hecho presencia las Farc, el Eln, las Auc, sicarios, narcotraficantes y ahora las bandas criminales”. No es una historia muy halagüeña. El objetivo con la alerta de riesgo y con las medidas que viene tomando el alcalde Guerrero no es otro que poner fin a esta historia que hace parecer a Cali cualquier cosa menos la sucursal del cielo.

 

 

 

jjimenez@elespectador.com

@juansjimenezh

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