El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic
en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales
de medición y publicidad.
Ver políticas de cookies y de datos.
Colombia enfrenta un gran reto hacia la construcción de paz y de seguridad. Sus cárceles, con altos índices de sobreocupación y violencia, no son instituciones para que los individuos regresen de nuevo a la vida en sociedad, sino que, en la mayoría de casos, amplían las heridas y el camino hacia el crimen.
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.