2 Mar 2021 - 3:06 a. m.

Cotecmar: 20 años de diseñar, construir y hasta exportar barcos colombianos

La Corporación de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo Marítimo y Fluvial (Cotecmar) es un astillero que integró innovación y desarrollo. Esta entidad ha prestado servicio de reparación y mantenimiento de buques y artefactos navales a embarcaciones de 28 países.

Pedro Mendoza @pmcorresponsal

En la mañana del 21 de julio de 2000, en la notaría sexta del circuito de Cartagena se firmaba la escritura pública No. 0616 por la cual se constituía la Corporación de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo Marítimo y Fluvial (Cotecmar). Ese día las ilusiones de unos marinos empezaban a navegar por un sueño.

Además de la Armada, tres universidades -la Tecnológica de Bolívar, la del Norte de Barranquilla y la Universidad Nacional- creyeron en el proyecto y se convirtieron en aliados. Allí estaba el Almirante Ricardo Pulido, que firmó como testigo. Estaban creando una entidad de participación mixta, de carácter científico y tecnológico sin fines de lucro

El reto era muy grande: demostrar la importancia de un astillero, dejar de lado la pésima imagen de corrupción e ineficiencia por parte de la desaparecida Compañía Colombiana de Astilleros (Conastil) y cumplirle al país.

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“Las dificultades eran que pasara un tiempo y demostrar que sí se podía hacer”, dice el Almirante Pulido que hoy ya retirado se siente orgulloso de la evolución y de cómo el tiempo, luego de 20 años, les ha dado la razón.

Cotecmar es una organización 100% colombiana que, durante estos 20 años, ha generado y transferido conocimiento a partir de sus procesos de investigación aplicada junto con el desarrollo y la innovación en el país y el exterior. “Es la empresa en Colombia con mayor aporte de ingresos en los sectores de diseño, construcción, reparación de buques y de investigación aplicada”, aseguró el contralmirante Oscar Darío Tascón Muñoz, su actual presidente, un bogotano PhD en Arquitectura Naval de la Universidad de Michigan.

Tascón le dijo a El Espectador que en estos 20 años la Corporación refleja un crecimiento sostenido en la producción de soluciones para el sector marítimo y fluvial. Además de cumplir con las necesidades del país, le ha permitido ser un exportador y referente de bienes de defensa y seguridad de alta calidad y eficiencia en países latinoamericanos, productos diseñados y construidos por talento nacional y estándares reconocidos de clase mundial.

“De igual manera se ha posicionado en el mercado internacional de servicios de reparación y mantenimiento de buques y artefactos navales llegando a más de 28 países en cuatro continentes”, dijo el contralmirante.

La primera planta de Cotecmar está ubicada en la zona industrial de Mamonal, al suroriente de Cartagena. En las oficinas se ven figuras de planos en los computadores, mesas de trabajo, maquetas de buques y letreros de las dependencias con el logotipo de la corporación.

No hay uniformes militares, el personal de trabajo operativo lleva overoles de color gris marcados con su nombre, hay líneas para caminar, cascos de diferentes colores y todos tienen tapabocas.

Los operarios se ven pequeños frente a los buques en reparación o los que se están construyendo. Parece una tierra de gigantes. Hay un elevador para 3.600 toneladas con 120 metros de eslora y un calado o profundidad de 5.4 metros. Llama la atención un submarino en una de las posiciones de varada, son nueve donde están literalmente fuera del agua las embarcaciones para sus reparaciones o diseño.

Un segundo astillero se encuentra en la Base Naval ARC Bolívar, el cual tiene toda una historia y tradición marinera.

La seguridad es un factor determinante para esta organización, garantizando que los procesos industriales de construcción y reparación naval se desarrollen en ambientes seguros y saludables. Se han certificado bajo estándares internacionales, y a nivel nacional han tenido reconocimientos por el fomento de una cultura preventiva enfocada en la gestión de riesgos, que permitan mantener la continuidad de la operación.

Frente a una situación que ocurrió en el 2017, y que comprometió la vida de unos trabajadores, el Almirante afirmó: “Es importante precisar que la investigación administrativa llevada a cabo por el Ministerio de Trabajo fue archivada y se determinó que la Corporación en todo momento dio cumplimiento a las normas de seguridad y salud en el Trabajo.

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De los 1.137 trabajadores del astillero, 115 son mujeres. Ocupan diferentes cargos como Shirly Plaza, coordinadora de la plataforma del avanzado de Guardacostas, Karen Triviño en Pintura, Diana Soto experta y reconocida en soldadura naval, la capitán de Navío, Margarita Carreño, vicepresidente ejecutiva o la ingeniera Andri del Rosario Flórez, Gerente de Proyectos y construcciones. “Yo sé que un día una mujer será almirante y que mejor que esté con nosotros como presidente de la corporación”, le dijo Flórez a El Espectador.

El almirante Tascón asegura que no hay ningún cargo en la corporación que limite la posibilidad de contratar a una mujer. “No existe salario diferenciado entre hombres y mujeres, como tampoco existe restricción alguna para postularse y acceder a programas de formación académica según las necesidades estipuladas. La presencia femenina en la Corporación ha sido un pilar esencial para la consecución de logros, proyectos y estrategias claves, gracias a su visión integral”, aseguró el almirante.

Esta corporación sin ánimo de lucro en el 2020 tuvo una inversión de alrededor de 25.000 millones de pesos, el 50% se direccionó a proyectos de investigación, desarrollo e innovación que hacen parte de su ADN. El excedente se dirige a la inversión de ciencia y tecnología.

Es un actor clave en la generación de demanda para el resto de la industria y eslabón crucial de importantes encadenamientos productivos. Por cada peso producido por el sector se generan 1.52 en la industria, y en términos de impacto social, por cada empleo directo de la corporación se generan tres empleos indirectos y uno inducido.

En los últimos tres años ha exportado servicios por más de USD 21.000.000, correspondientes a trabajos de mantenimiento, reparación y modernización de embarcaciones con banderas de países de América, Europa, África y Asia.

El conocimiento de diseñadores, ingenieros navales y muchas otras profesiones logró en el 2012 el primer proyecto colaborativo regional en materia de industria de defensa con el diseño del Patrullero Amazónico, en conjunto con Brasil y Perú. Ese mismo año se realizó la primera exportación intangible mediante el licenciamiento del diseño del buque Patrullero de Costa CPV, para un astillero en Corea.

La primera exportación de tecnología compleja se llevó a cabo entre el 2013 y 2014 con la entrega de cuatro lanchas patrulleras de río a la Marina y Ejército de Brasil. Fue en el 2017, que se materializó la venta de un Buque de Apoyo Logístico y de Cabotaje para la Fuerza Naval de Honduras, el cual fue complementado con la venta de dos botes de interdicción marítima entregados en 2019. Ese mismo año se hizo la venta de un buque de Apoyo Logístico y Ayuda Humanitaria para la Marina de la Defensa de Guatemala.

Ser exportadores de innovación y tecnología para diferentes países es un orgullo para los trabajadores, como Raúl Enrique Fuciños, Jefe de Ventas Servicios a la Industria. Con seguridad insiste que en Colombia no se fabrican aviones ni carros, estos últimos se ensamblan, “aquí diseñamos y construimos barcos y además los exportamos”, dice Tascón mientras su compañero, el ingeniero Omar Vásquez, jefe de la división de Arquitectura Naval habla de la importancia de la tecnología dual: son muchos los escenarios en que los usos de una embarcación sirven de referente para otra. “Las lanchas ambulancias entregadas en mayo del 2020 a Nariño tienen su origen en una embarcación patrullera de río artillada, que ahora cumple una misión diferente”, sostuvo Vásquez, quien también se refiere a un buque de desembarco que con adaptaciones y tecnología se convirtió en un buque de ayuda humanitaria y apoyo logístico.

En este año que completa de COVID-19, Cotecmar siguió con sus procesos. El Almirante afirma que la pandemia los afectó como a todos de manera global. “Se dio a la tarea de no ser un actor pasivo, proponer soluciones creativas en el esfuerzo por salvar vidas”, sostiene mientras habla de la creación de un programa de investigación temporal, donde convergen todas las áreas de conocimiento disponibles. “Trabajamos en diferentes frentes: mobiliario hospitalario, cañones de ozono, ventiladores mecánicos y una máscara de cara completa. De estas iniciativas de investigación, las camillas hospitalarias y la denominada máscara ARCA 4060 llegaron a ser productos con los que hoy en día cuenta el país para la atención de pacientes y la protección del personal del sector salud”, aseguró Tascón.

Para la Armada Nacional esta corporación es fundamental. Se habla incluso a futuro de poder tener una flota construida completamente en el país. “El proyecto Plataforma Estratégica de Superficie (PES) busca la reposición de las fragatas de la Clase Almirante Padilla que actualmente opera la Armada de Colombia. Se constituyen en retos de la mayor complejidad para cualquier país, y es una de las razones por las que son pocos los países en el mundo que cuentan con la capacidad para construir buques de guerra. Este tipo de programas se constituyen en motores para el desarrollo social, económico y tecnológico de los países que tienen la visión para hacerlo”, sostiene el almirante.

En la actualidad también se trabaja en el proyecto del Buque de Investigación Científico Marina para la Dirección General Marítima. “Se constituirá en el buque más grande y más complejo desde el punto de vista de integración de tecnologías que se haya construido en Colombia”, dijo Tascón.

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“Colombia, por sus características geográficas y por su posición estratégica, es un país marítimo”, sostiene mientras recuerda que un buque es el medio de transporte más amigable con el medio ambiente. La producción de CO2 (en gramos por tonelada-km) de un buque de carga general es 10 veces menos que la de un camión y 55 veces menos que la de un avión.

“En la medida en que cada colombiano entienda que ese casi millón de kilómetros cuadrados de territorio marítimo es fuente de riqueza para todos, y que conozcamos y valoremos el impacto social, económico y tecnológico de las actividades marítimas, en esa medida los asuntos marino-costeros estarán en la lista de prioridades del país y más colombianos mirarán hacia el mar”, finalizó el almirante.

La semana pasada Cotecmar entregó al país el sexto Buque de desembarco Anfibio. El ARC Bahía Solano, una embarcación diseñada para realizar operaciones de ayuda humanitaria en zonas ribereñas y costeras así como operaciones encaminadas a la atención de desastres y apoyo logístico a nivel nacional.

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