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Los habitantes del barrio Alto Bosque, en Cartagena, han pedido la demolición total del edificio conocido como T-Salach, que fue construido en 2017 por el clan Quiroz: el mismo que estuvo involucrado en el caso de varias construcciones ilegales en la ciudad y en la tragedia del edificio Portales de Blas de Lezo II, que dejó como saldo 21 personas fallecidas ese año.
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Antes de que pueda ocurrir algo similar, la comunidad ha exigido que desde la administración se tomen medidas ante el alto riesgo de colapso y la crisis de seguridad y salud que se ha generado en ese punto: al parecer, estaría siendo utilizado por habitantes de calle para consumir sustancias alucinógenas y parte de la estructura ya ha sido desvalijada.
Aunque es cierto que desde 2019, a raíz de una orden judicial, el inmueble fue desalojado por sus propietarios y está bajo custodia de la Alcaldía de Cartagena, el abandono ha provocado el deterioro del mismo.
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Anteriormente, en 2019, la Universidad Nacional realizó estudios en la estructura, que dejaron en evidencia el uso de licencias de construcción falsas y deficiencias en los materiales que se utilizaron. “La Universidad Nacional socializó los estudios e hizo la presentación formal del análisis de los ocho edificios de una manera breve. Escuchamos la información y nos dicen que estos edificios pueden tener colapso”, dijo el alcalde (e) de Cartagena, Pedrito Pereira, al diario El Universal ese mismo año.
Por eso, la institución también manifestó que el distrito debía evacuar inmediatamente los inmuebles que se incluían en el contrato que se le adjudicó a la Sociedad Constructora Quiroz.
Además, la preocupación de los habitantes de la zona también crece a raíz de proliferación de mosquitos y la llegada de plagas. Esto, debido a un pozo subterráneo del inmueble y al agua estancada en el foso del ascensor del edificio. La comunidad sigue a la espera de respuestas de las autoridades competentes; aún no hay pronunciamientos al respecto.