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Desde las 6 a. m. de hoy, viernes 8 de mayo, comunidades de distintos sectores de Cartagena se tomaron las calles para exigir un servicio de acueducto digno, tras meses de interrupciones en el servicio, baja presión en la corriente y jornadas enteras sin agua. Las movilizaciones, convocadas a través de redes sociales, se extendieron por varios puntos de la ciudad y comenzaron desde la noche del jueves 7 de mayo.
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Los puntos de concentración incluyen la avenida Pedro de Heredia, las oficinas principales de Aguas de Cartagena y la Alcaldía Distrital, donde los manifestantes exigen la intervención directa del gobierno local. El pliego de exigencias contempla la garantía de un servicio continuo, explicaciones técnicas sobre las fallas, soluciones inmediatas al desabastecimiento y mayor inversión en infraestructura.
De igual forma, en días anteriores, los residentes del conjunto Palmas de Salamanca bloquearon la vía que conecta la Variante de Cartagena con La Cordialidad, generando congestión vehicular en las inmediaciones de la Terminal de Transportes. María García, una de las afectadas del conjunto, relató el problema al que se enfrentan los residentes: “El agua no tiene fuerza. Ya hemos hablado con Aguas de Cartagena y pasó un radicado, pero dijeron que no tenían nada que ver ahí. Ahora dicen que van a traer dos carrotanques, pero llevamos tres meses afectados”, de acuerdo con declaraciones recogidas por El Universal.
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Ante la crisis, Aguas de Cartagena reconoció las afectaciones y las atribuyó a variaciones en la calidad del agua cruda captada, al incremento de conexiones ilegales y a una mayor demanda del servicio. La empresa anunció que en junio de 2026 iniciarán las obras de expansión de la red desde la Planta El Cerro hacia sectores como Nelson Mandela, Policarpa y Bellavista, con una duración estimada de un año; el proyecto contempla la instalación de tres líneas de conducción con longitudes que van desde 1,8 hasta 3,6 kilómetros.
Sin embargo, para los líderes comunitarios que impulsan la movilización, las promesas a largo plazo no son suficientes, y consideran inaceptable que se siga cobrando un servicio que no llega a los grifos correctamente. Advierten que solo levantarán las medidas cuando obtengan respuestas concretas.