
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
En la bahía de Cartagena, camino a su nuevo puerto, navegó el buque de transporte USNS Burlington de la Armada americana clase EPF (Expeditionary Fast Transport). Uno de los buques de guerra con la tecnología suficiente para llevar a cabo gran variedad de operaciones, misiones logísticas, humanitarias y apoyar en el combate naval. Es un buque maniobrable incluso en aguas poco profundas.
Su llegada a Colombia tenía una razón: cumplir una misión compartida en la ciudad de las murallas y el mar Caribe, seguir cumpliendo una “promesa”.
Con sus 35 nudos de velocidad, un helipuerto, 312 puestos para una tripulación compuesta por profesionales en áreas como la salud, ingeniería y expertos marinos, el buque atracó el pasado 5 de agosto, en Cartagena.
El propósito para toda la tripulación era cumplir con la “Misión Promesa Continua 2024″, dice sonriendo la teniente Cristina Hill. En su uniforme camuflado tiene su apellido y las palabras US Navy. En el hombro derecho la bandera de su país. “Yo estudié relaciones internacionales y también historia. Yo quería hacer misiones y trabajar en Latinoamérica”.
La teniente señala que el CP24 es una misión relevante en la iniciativa, Enduring Promise, del Comando Sur de Estados Unidos, que tuvo como cuarta parada Cartagena, donde la tripulación trabajó con profesionales de la Armada Colombiana, agencias gubernamentales y ong para llevar a cabo seminarios, capacitaciones y atención médica.
Esta es la decimocuarta misión en la región desde 2007 y la segunda a bordo del USNS Burlington. El año pasado este buque estuvo en el país, pero en los puertos de Santa Marta y Riohacha.
El teniente Comandante Zachary Smith, comandante de la “Misión Promesa Continua 2024″, le dijo a El Espectador que la base fundamental es fortalecer las relaciones que tienen como marineros de los Estados Unidos con la gente de los países que visitan. Resaltó la importancia de la relación con la comunidad, conocerla y compartir con ella.
“La misión tiene cuatro líneas. La asistencia médica, humanitaria y respuesta al desastre, pero también tenemos Mujeres, paz y seguridad, una iniciativa de las Naciones Unidas que apoya nuestro gobierno. Es algo muy importante, allí tuvimos expertos en el tema, conferencias y un taller para las mujeres participantes”, sostuvo el oficial de la marina estadunidense.
El buque estuvo atracado en el muelle de la Sociedad Portuaria, pero su tripulación recorrió diferentes sitios que tenían designados, pero también hubo tiempo para conocer la ciudad y comer un buñuelo de frijol con jugo de zapote.
El comandante encargado de la Fuerza Naval del Caribe, vicealmirante Carlos Oramas, le dijo a El Espectador: “Este año, la misión Promesa Continua 2024 ha tenido un impacto significativo en Cartagena, beneficiando a más de 15 mil personas a través de diversas líneas de esfuerzo. Se gestionaron recursos por más de 5 mil millones de pesos, lo cual permitió realizar actividades en áreas como atención médica, intercambios biomédicos, mantenimiento, construcción, y recreación”
Agrega que estos esfuerzos fortalecen la cooperación entre los dos países y mejora las condiciones de vida de comunidades vulnerables en diferentes lugares de Cartagena. “También se extiende al fortalecimiento de las capacidades institucionales y la interoperabilidad entre las Armadas de ambos países. Esto no solo mejora la respuesta ante situaciones de emergencia, sino que también contribuye a la estabilidad y el desarrollo regional, demostrando el valor estratégico de esta misión para Colombia y su relación con Estados Unidos”, agregó Oramas.
¿Qué pasó durante los días de puerto?
En el área de salud, alrededor de treinta médicos de la Marina de Estados Unidos, profesionales en varias especialidades como medicina familiar, optometría, entre otras, habilitaron puntos de atención en diferentes partes de la ciudad.
Además, según informó la Embajada de Estados Unidos, un equipo de 10 profesionales de ingeniería de la Marina de Estados Unidos, apoyó proyectos de construcción a pequeña escala en la Institución Educativa Europa y el Centro de Salud La Candelaria, ubicados en zona sur oriental de la ciudad.
“Nos han mostrado su forma de entender las tareas y, viceversa, nosotros les mostramos nuestra comprensión. Juntos llegamos a un compromiso y encontramos la mejor manera de completar los proyectos”, dijo la electricista de la Marina de USA tercera clase, Cyera Garrett, del Batallón de Construcción Naval Uno. Algo que resaltó de esta operación fue el desarrollo del taller, “Mujeres, Paz y Seguridad” ,WPS, por sus siglas en inglés, con la participación de expertos de la marina de Estados Unidos, Colombia y mujeres lideresas en proyectos de la región caribeña.
WPS es una iniciativa de la ONU firmada en 2000, en la cual la comunidad internacional reconoce que la participación de las mujeres es esencial para lograr una paz duradera, al ser agentes de cambio.
El vicealmirante Oramas, puntualizó: ”El foro no solo sirvió para empoderar a más de 100 mujeres participantes, sino que también posicionó a Colombia y a su Armada como actores comprometidos con la protección de los derechos de la mujer y el rechazo a todas las formas de violencia de género”
Por su parte, Diana Esther Navarro Arce, estudiante que ha realizado proyectos en la Isla de Tierra Bomba, cerca de Cartagena, sostiene que este tipo de encuentros, “nos ayudan a autorreconocernos y a deconstruir el pensamiento, entonces es importante escuchar y socializar este conocimiento que el taller nos brinda”.
El buque USNS Burlington dejó aguas colombianas. Ha estado este año en el Caribe y el Golfo de México, Jamaica, Costa Rica, Honduras, Colombia y ahora navega hacia Panamá, que será la última parada de su misión.