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Una tutela con la que se pedía proteger la vida de una niña de cinco años, termino haciendo que se ordenara evacuar y demoler un reconocido edificio en el centro histórico de Cartagena. El Tribunal Superior de la ciudad, en segunda instancia, dispuso derribar el edificio Zarur, ubicado en la carrera 7ª con calle 36.
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La tutela la puso Laura Valentina Calvache Lara, estudiante de sexto semestre de derecho, ante el Juzgado Penal del Circuito Especializado de Cartagena. “Me produce indignación saber que una niña de 5 años, de nacionalidad venezolana, malvive en el edificio que está a punto de desplomarse y las autoridades de la ciudad no hacen nada”, indicó a El Tiempo.
Se refiere a la vieja estructura del Zarur, donde viven familias venezolanas, incluida la familia de la menor de edad, que cuidan el edificio, donde funcionan dos restaurantes en el primer piso, Sándwich Qbano y El Marrano Feliz.
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La solicitud de Calvache se basa en una inspección policial en la que se alerto el peligro de colapso del edificio. “Las evidencias son tangibles, se observa un deterioro progresivo por el fenómeno de la corrosión en los aceros de refuerzos, tanto en losa de la azotea como de las columnas que soportan los cuatro niveles, seguramente causadas por agentes externos tales como el ambiente agresivo del aire y el subsuelo de la ciudad. Se evidencia que ninguna columna cumple con las exigencias actuales de la norma sismorresistentes, las normas anteriores tampoco fueron cumplidas. La edificación se encuentra en alto riesgo de colapso”, señala uno de los apartados del informe de la inspección.
Además, en agosto de 2022, se conoció un informe de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres (OAGRD) y el Instituto de Patrimonio y Cultura (IPCC) en el que se catalogó a los edificios de esta zona con alto y mediano riesgo.
“Se hace un llamado a los arquitectos, ingenieros y propietarios de inmuebles, a realizar las labores de concernientes con el fin de mitigar cualquier daño o afectación a ciudadanos o turistas de las calles del Centro Histórico y áreas de influencia”, señaló el IPCC, en aquel entonces.
En primera instancia, el Juzgado negó la pretención, por lo que Calvache apeló. El caso lo tomó el Tribunal Superior de Cartagena, que revocó la decisión y falló en su favor, es decir, en contra de los propietarios Arles Henao Hincapié e Inversiones Sanchez Sabagh, la Procuraduría General de la Nación, la Alcaldía de Cartagena, y las empresas que operan en los establecimientos comerciales, Sándwich Qbano y El Marrano Feliz, a los que les ordenó tomar acciones por las malas condiciones de la estructura.
“Con este fallo se da un precedente para que cualquier persona que vea en el Centro Histórico un edificio en similares condiciones pueda obligar a que se restaure”, dijo a El Universal Calvache Lara, quien sumado a esto indicó que ha recibido amenazas por la tutela.