4 Mar 2020 - 5:36 p. m.

Comunidades confinadas, gran preocupación del CICR

En su balance de 2019, Christoph Harnisch, jefe de la delegación, lanzó una alerta por el aumento de víctimas de artefactos explosivos, casos de desaparición y aumento de personas confinadas por la presencia de explosivos y actores armados.

El Espectador

La delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja en Colombia (CICR) dio a conocer este miércoles su balance anual sobre la situación humanitaria en el país. El panorama es preocupante: todavía hay cinco conflictos armados vigentes y va en aumento el número de personas víctimas de artefactos explosivos y minas antipersonales. Además, advirtió sobre el confinamiento de comunidades por la presencia de actores armados y de las violaciones graves como desapariciones, reclutamiento forzado y agresiones a misiones médicas.

“Hubo casi una víctima al día de artefactos explosivos y minas antipersonales”, aseguró Christoph Harnisch, jefe de la delegación del CICR en Colombia. “No solo afecta a una persona, sino que destruye familias, proyectos de vida y es una afectación permanente en sus vidas. Necesitan una atención importante y una ayuda para el resto de su vida”.

En 2019 fueron 352 las víctimas de este hecho, un 59 % más que en el 2018. De este número de víctimas, 159 fueron civiles y 42 fallecieron. Los departamentos con mayor número de víctimas de este hecho (el 57 %) son Norte de Santander, Arauca y Antioquia.

Al CICR también le preocupa el recrudecimiento de las acciones armadas, a pesar de la firma del Acuerdo de Paz entre el Estado y las Farc. Los lugares donde más se registraron hechos violentos fueron: Nariño, Antioquia, Arauca, Norte de Santander, Cauca, Caquetá, Meta y Córdoba.

Harnisch aseguró que si bien las cifras de desplazamiento son menores con respecto al 2018, “hay que conectarlo con el confinamiento, donde sí hay aumento” en el número de personas afectadas. Chocó despertó bastante preocupación frente a este hecho, pues el 83 % de las 27.600 personas que estuvieron confinadas en sus territorios por la presencia de grupos armados y explosivos en 2019 viven en este departamento. Nariño, por otra parte, fue la región con más personas desplazadas de manera forzada (7.700). En total, las víctimas de este flagelo en el país fueron 25.300 en 2019.

“Aunque es evidente que el contexto mejoró de manera importante en muchas partes del país, en otras, las carencias de la respuesta institucional contribuyeron al sufrimiento ya causado por la escalada en la intensidad del conflicto y la violencia armada”, se detalla en el balance anual.

Nuevos casos de personas desaparecidas

El CICR documentó 93 casos nuevos de personas desaparecidas en medio del conflicto colombiano. “Aunque obtuvimos información sobre 913 de las 2.158 personas que estamos buscando, solo se resolvieron 116 casos; el 5 % del total”. Por eso, este organismo internacional instó al Estado a que les brinden a las familias mejores condiciones de seguridad para reportar casos de desaparición y que se les dé más apoyo a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, que nació con el Acuerdo de Paz.

Por otro lado, Harnisch añadió que la reconfiguración y presencia de nuevos grupos armados dificulta su intermediación humanitaria y neutral. “Las comunidades nos dicen que no saben quiénes son estas personas armadas y hay miedo de transmitir información por temor a las represalias. La protección, a través del CICR, es más complicada porque no son estructuras que atienden de manera adecuada nuestros llamados para la protección de la población civil”, puntualizó.

En total, el CICR registró 987 violaciones al derecho internacional humanitario en Colombia. El 77 % fueron amenazas, homicidios, violencia sexual y reclutamiento de menores.

A esto se suma la crisis migratoria. De acuerdo con Migración Colombia, son 1,6 millones los venezolanos que llegaron al país. Ante el desconocimiento de sus derechos, la xenofobia y los riesgos a los que se ven expuestos al transitar por zonas en conflicto, la entidad le solicita al Gobierno colombiano que responda a las necesidades de los migrantes y establezca un marco normativo para su atención. Igualmente, hizo un llamado a la comunidad internacional para que apoye con más financiación. “Queda mucho por hacer. Se necesitan más esfuerzos de todos, no solo Gobierno y Farc sino de toda la sociedad. Es tarea de todo un país”, agregó.

Finalmente, se dirigió a las autoridades locales recién posesionadas, para que tomen con seriedad el desplazamiento y confinamiento de las comunidades y les brinden una atención particular en sus territorios.

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