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Un panfleto en el que se amenazaba de muerte a estudiantes de tres colegios públicos del suroccidente de Barranquilla generó alarma en la comunidad educativa de la ciudad. Sin embargo, las investigaciones adelantadas por las autoridades distritales y la Policía apuntan a que el documento sería falso y habría sido elaborado por los propios estudiantes como represalia por un conflicto en un grupo de WhatsApp.
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El mensaje circuló en redes sociales y desató el miedo entre estudiantes y padres de familia de las instituciones Las Malvinas, el Colegio Bolivariano del Sur y La Esperanza del Sur. El panfleto estaba firmado con el emblema de “Los Pepes” y señalaba directamente a estudiantes de las tres instituciones, afirmando tener conocimiento de quiénes administraban los chats y quiénes colaboraban con la banda “Los Costeños”.
El mensaje concluía: “cualquier niño o joven que veamos con esos uniformes o cualquier tipo de cosa que tenga que ver con esas instituciones, será declarado objetivo militar de ”Los Pepes”. El que se atraviese va a llevar bala”.
Según la Alcaldía de Barranquilla, detrás del caso estaría un grupo de WhatsApp llamado “Boletas”, conformado por un numeroso grupo de estudiantes de la ciudad. En ese espacio, algunos participantes usaban inteligencia artificial para crear montajes que simulaban desnudez de compañeras de colegio y los utilizaban para hacer bullying.
Un grupo de afectados por estas acciones, en represalia contra los administradores del chat, habría creado el panfleto falso atribuyéndole vínculos con la banda criminal.
Según lo declarado por la Policía el 14 de abril, se detectó que el diseño y la redacción del documento no correspondían al estilo habitual de los panfletos del crimen organizado, lo que orientó la investigación hacia el entorno estudiantil. Ya se adelanta la identificación de los propietarios de los números telefónicos vinculados al grupo, con el objetivo de iniciar procesos de responsabilidad penal juvenil contra los menores involucrados, en conjunto con las rectorías de los colegios afectados, que deben tramitar una denuncia penal formal.
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El brigadier general Miguel Camelo, comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, destacó el compromiso de la institución con la protección de la niñez y la adolescencia, resaltando la importancia del trabajo articulado con las autoridades locales y la comunidad educativa para prevenir conductas delictivas y fortalecer la convivencia desde las aulas.
Por su parte, José Ignacio Jiménez, presidente de la Asociación de Educadores de Barranquilla (Adeba), rechazó la situación: “no podemos permitir que la delincuencia se apodere de las escuelas como se apoderó del comercio”.
Por instrucción del alcalde Alejandro Char, la Secretaría Distrital de Educación y la Oficina para la Seguridad y Convivencia Ciudadana activaron los protocolos de acompañamiento a las comunidades educativas, con asesoría a directivos, docentes y padres de familia.
La administración distrital también recordó que programas como Caravanas Escolares por la Vida, Bienestar Joven y Yo Me Elijo continúan activos para fortalecer la convivencia en los entornos escolares.