Publicidad

Integración regional es un hecho

Cundinamarca, Boyacá, Meta, Tolima y Bogotá aprobaron el convenio RAPE, con el que buscan trabajar de manera conjunta proyectos que beneficien al centro del país.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Laura Dulce
26 de septiembre de 2014 - 12:05 p. m.
 El convenio se firmó ayer en la mañana,  en el Puente de Boyacá. / Secretaría de Planeación
El convenio se firmó ayer en la mañana, en el Puente de Boyacá. / Secretaría de Planeación
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Después de 10 años de estudios y reuniones, por fin se consolidó el convenio para la creación de la Región Administrativa y de Planificación Especial (RAPE), que integra a Bogotá, Cundinamarca, Boyacá, Meta y Tolima en un escenario para la gestión conjunta de macroproyectos que generen desarrollo económico, social y ambiental en la región central del país. En un acto protocolario que se realizó ayer en el puente de Boyacá, los gobernadores de los departamentos y el alcalde de Bogotá ratificaron el nacimiento de la nueva alianza. Los departamentos que la integran generan el 40% de la riqueza del país y representan el 14% del territorio nacional.

Pero ¿a qué le apostará puntualmente esta unión? Según el proyecto, aprobado por todos los miembros, los ejes centrales serán trabajar en la preservación de ecosistemas, mejorar las infraestructuras de transporte y de servicios públicos, fortalecer la competitividad y proyección internacional, garantizar la seguridad alimentaria y velar por el buen gobierno. La RAPE le permitirá a la región central tener personería jurídica, autonomía y patrimonio propio, sin que cada entidad territorial pierda su identidad política y territorial.

Para Álvaro Cruz, gobernador de Cundinamarca, esta integración impulsará 23 proyectos cruciales que están en marcha y que no sólo mejorarán la calidad de vida de los habitantes de la región sino que beneficiarán a otros departamentos. Entre los proyectos claves sobresale la navegabilidad de los ríos Magdalena y Meta, la descontaminación del río Bogotá, el Transmilenio Bosa-Soacha, la preservación de los páramos y el Sistema Férreo Ligero Urbano Regional.
“Esta unión será una de las más importantes del país, porque es pionera. Es un hecho histórico que ayudará a mejorar la conectividad y los servicios públicos para impulsar el mercado global. Todo apunta a que en un futuro la mayoría de proyectos serán interdepartamentales”, afirmó Cruz, y enfatizó que las necesidades comunes llevaron a impulsar la integración.

La primera de esas necesidades es el agua. “Es definitivamente lo que nos une a todos los departamentos, así no seamos vecinos. Avanzaremos en muchos aspectos, como el ordenamiento territorial, la preservación de los recursos hídricos (que poco a poco se están agotando) y la protección de la cordillera Oriental, su fauna y sus páramos. Tenemos el 40% del agua del país”, añadió.

En esto concuerda Gerardo Ardila, secretario de Planeación del Distrito, quien agrega que se le ha pedido al Gobierno Nacional que mire esta unión como un Órgano Colegiado de Administración y Decisión (OCAD), en donde los dineros de las regalías de los entes territoriales se destinen a los futuros megaproyectos que los cinco territorios plantearán. Por el momento está asignado un presupuesto inicial de $30.000 millones, pero se estima que aumentará a medida que se propongan proyectos.
Ardila resaltó la importancia de que estos departamentos experimenten un auge económico, como ocurre con Cundinamarca, uno de los que más alianzas tienen con la capital, o su protagonismo en aspectos relevantes, como la seguridad alimentaria y la movilidad.

“La seguridad alimentaria consiste en disminuir las cadenas de intermediación que hay entre los productores campesinos y los consumidores de la ciudad, en hacer más eficiente la posibilidad de mercado y fortalecer la producción campesina, que no excluye la agricultura industrial. Así para ellos los ingresos aumentarían, al igual que el abastecimiento en las ciudades”, agregó el secretario.

En cuanto a la movilidad, es crucial hablar de “multimodalismo”, una propuesta que quiere unir los aeropuertos, las vías férreas y las marítimas de los departamentos. “Debemos hacer parte de la recuperación de los ríos de la región, como el Magdalena y el Bogotá, pero también enfocarnos en el tema de ferrocarriles. Transmilenio compró el 50% de la empresa férrea de Cundinamarca y sobre esa base se construye el tren de cercanías”.

Por ahora, el Gobierno Nacional ha establecido 10 concesiones viales en Cundinamarca, Bogotá y Boyacá. Se espera que en los próximos años continúe con proyectos como la Ruta del Sol (sector 1); la estructuración de la doble calzada Bogotá-Villavicencio (sectores 1 y 3), para conectar el oriente del país con Bogotá y municipios de Cundinamarca, y el corredor Perimetral de Oriente de Cundinamarca, que busca mejorar la conectividad entre el oriente del país y los municipios ubicados al oriente de Bogotá, sin tener que pasar por la capital.

Para el gobernador de Cundinamarca, este es sólo el primer paso y se espera que desde ya se empiecen a proponer proyectos, pues la RAPE no excluye otras formas de asociación. Por el contrario, pretende hacerlas proliferar a partir de los buenos resultados que tenga esta integración.

****

APUESTAS POR DEPARTAMENTOS

CUNDINAMARCA

» Cuidado de la cordillera Oriental: es prioridad determinar cómo será el cuidado de los páramos, la fauna y la flora. Para esto se quiere elaborar una política publica del agua que incluya el manejo regional de los residuos sólidos y la regulación del agua en temporadas secas e invernales. Se incluirán los proyectos de la navegabilidad del río Magdalena y la descontaminación del río Bogotá.

» Plan de Ordenamiento Territorial: se busca reordenar la región para el equilibrio territorial, ambiental, económico y de la seguridad, sobre todo con los municipios aledaños a la capital, como Soacha.

» Transporte: quiere tener un sistema multimodal de transporte. Hasta el momento, tiene alrededor de cuatro megaproyectos de infraestructura, entre los que se encuentran la Ruta del Sol, el tren de cercanías y el corredor Perimetral de Oriente de Cundinamarca.

» Soberanía alimentaria: este es un departamento agrícola, por tanto, el objetivo es aumentar la producción y mejorar la calidad de los productos campesinos que llegan a los otros territorios de esta integración, como la quinua, el amaranto y los frutales.

» Turismo: potencializar el sector del turismo, que cada día está creciendo en el territorio. Actualmente se está trabajando en el Área Metropolitana del Sol, otra integración que busca posicionar a los municipios de estos territorios como centros vacacionales.

» Posconflicto: si todo va como se tiene previsto y pronto se llega a un acuerdo de paz, para Cundinamarca es fundamental indagar en proyectos para la seguridad ciudadana, reinserción y reconciliación.

TOLIMA

» Reducir desequilibrios en el desarrollo regional: Es la oportunidad para proyectos dirigidos a mejorar la competitividad del sector productivo y promover su especialización, para obtener tasas de crecimiento que reduzcan la brecha existente con Bogotá.

» Consolidarse como destino turístico: aprovechando sus recursos paisajísticos y naturales, busca convertirse en el principal destino del turismo de viajes cortos de la región para Bogotá.

» Consolidar proyectos viales: se espera la consolidación de proyectos de mejoramiento de la infraestructura, como la ampliación vial y las alternativas de la línea férrea en el sur del departamento, así como la recuperación de la navegación sobre el río Magdalena y consolidar el aeropuerto de Flandes como alternativa de carga o de apoyo de El Dorado.

» Alianzas productivas: fortalecer las alianzas productivas para que se potencialice y se aproveche la capacidad productiva del Tolima en materia agrícola y pecuaria, con acceso a nichos de mercado específicos en Bogotá.

» Participar en las redes de ciencia y tecnología: especialmente las que se están consolidando en Bogotá, para aprovecharla como instrumento para la competitividad del Tolima.

BOYACÁ

» Gestión del recurso hídrico: considera necesario trabajar en proyectos conjuntos que favorezcan la conservación y recuperación de áreas protegidas y abastecedoras del agua, para tener un manejo óptimo del líquido, su tratamiento y una disposición final adecuada.

» Gestión de riesgo: insiste en la necesidad de tener proyectos que permitan identificar, prevenir y mitigar los impactos causados por circunstancias climáticas como la ola invernal, y que además establezcan estrategias que permitan atender las consecuencias negativas del cambio climático.

» Abastecimiento y seguridad alimentaria: apostará por proyectos que permitan promocionar y comercializar productos agropecuarios y que al final mejoren las condiciones de producción, mercadeo e ingresos para productores y consumidores.

» Abastecer, pero planificando y respetando especialidades: busca de forma integral una solución a las dificultades que impone el mercado de sus productos, incluyendo cuestiones de precios e ingresos reales a los productos propios.

META

» Recursos hídricos: es una prioridad que en el Meta se protejan los corredores ecológicos, sobre todo por la amenaza de la entrada de compañías minero-energéticas, que podría atentar contra las cuencas que también abastecen de agua a Cundinamarca y Bogotá.
» Desempleo: se espera que con esta integración se impulsen las empresas del sector y de esta forma se garantice una reducción en la tasa de desempleo, que actualmente es una de las más altas del país.

» PIB: aumentar su aporte a la riqueza nacional es otro de los objetivos. En la última medición, Meta disminuyó a 43% su participación sectorial en el Producto Interno Bruto (PIB).

» Producción agrícola: hacer crecer el sector agrícola es uno de los retos del departamento con esta unión, pues sólo el 12% de los alimentos que entran a la capital del país pertenece al Meta, porcentaje bajo si se compara con Cundinamarca, que sobrepasa el 50%.

» Infraestructura y transporte: dos de los proyectos cruciales del RAPE son la navegabilidad del río Meta y la estructuración de la doble calzada Bogotá-Villavicencio (sectores 1 y 3), mediante la cual se espera conectar el oriente del país con la capital y algunos municipios de Cundinamarca.

BOGOTÁ

» Desconcentración de actividades: espera que se puedan ofrecer a quienes llegan a la ciudad otras opciones de vivienda, empleo y servicios en sitios distintos a Bogotá.

» Infraestructura: crear un esquema de financiamiento regional para megaproyectos, como los de infraestructura vial y articulación férrea, que conecten a la capital con el resto del país.

» Seguridad alimentaria: promoverá proyectos que permitan disminuir el precio y aumentar la cantidad y calidad de los alimentos que consume Bogotá, lo cual depende de obras de conectividad y mejoramiento de los accesos a la ciudad.

» Medio ambiente: la preservación y conservación conjunta de estas fuentes es fundamental para la ciudad, además de la descontaminación del río Bogotá.
» Planeación: tener una mayor incidencia en temas estratégicos, como planificación urbana y territorial, movilidad, desarrollo económico e infraestructuras de comunicación y de servicios.

» Reducción de la pobreza: se quiere reducir la pobreza en las periferias y por eso es clave la descentralización de la industria y el incremento de la productividad y las oportunidades de empleo en las otras zonas.

» Alianzas entre metrópolis: unir esfuerzos con ciudades que disfrutan de un auge económico, sobre todo en las áreas de productividad y comercialización, como Villavicencio y Tunja.

Por Laura Dulce

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.