30 Jul 2015 - 3:27 p. m.

Municipios pobres en el sur y ricos en el norte de Bogotá

En la región se está consolidando un patrón de ocupación alrededor de la capital de la República.

verónica téllez oliveros

Hay algunos municipios de Cundinamarca que están creciendo a una tasa más acelerada que la de ciertas localidades de la capital. Especialmente en el borde occidental y norte es donde se registran las mayores tasas de aumento de la población.

Este es uno de los principales resultados de la Encuesta Multipropósito 2014, que esta semana presentó la Alcaldía de Bogotá y que pro primera vez incluyó el análisis de 20 municipios de la Sabana y 11 cabeceras de provincia del departamento.

Un dato que llamó la atención de los investigadores que analizaron la encuesta es que mientras en Bogotá los resultados muestran que se está librando una batalla para superar la segregación y se comienzan a superar los problemas de pobreza en algunas de sus localidades, al mirar la región preocupa que “en los bordes pareciera acentuarse la segregación que antes caracterizó a la capital. Al sur están los municipios pobres y al norte los ricos. Como conglomerado metropolitano sería ideal que esos patrones no se acentuaran y que la ciudad sirviera como articulador de los demás municipios sabaneros”, dice Carolina Chica, directora de integración regional de la Secretaría de Planeación Distrital.

Esa división tan acentuada a la que se refiere Chica, se explica con los hallazgos de la Encuesta Multipropósito, según los cuales municipios ubicados en el borde norte de Bogotá como Chía y Sopó, registran tasas de pobreza monetaria del 12% y 14,1%, respectivamente. En contraste, en zonas del sur como Soacha y Sibaté la cifra llega a 35,5% y 37,6%.

Si los municipios del borde norte tienden a estar mejor que los del sur, para algunos expertos la conclusión es que se necesita conformar un área metropolitana oficialmente, como lo indica el economista Jorge Iván González. “Bogotá debería financiar la educación de Soacha. Es injusto que el gasto anual en educación por cada niño en este municipio sea $1'900.000 y en la capital sea $3'600.000. Es absurdo que Soacha y Bogotá tengan una situación parecida a Buenaventura y Cali, con unas brechas sociales enormes. Eso no pasa en otros lugares como Medellín, que ha logrado tener un área metropolitana convergente con municipios como Bello”, agrega el analista.

Otro de los puntos que muestra una alerta para la región es el tiempo de desplazamiento. En algunos municipios el promedio para que sus habitantes lleguen a Bogotá es de 80 minutos, e incluso, hasta 100 minutos. Y esos problemas de movilidad, en palabras de Carolina Chica, no se resuelven ampliando las vías, sino con transporte multimodal. “Se necesita un tren regional, sistemas de transporte público integrado, al menos con los municipios con los cuales las relaciones son muy estrechas”, anota.

Algunos pasos que se han dado en ese sentido son el Transmilenio en Soacha, que de cualquier forma, necesita ser mejorado. Una tarea urgente, según Chica, es que todos los municipios sean conscientes de la importancia de evitar que el transporte intermunicipal no autorizado entre a congestionar las vías y a competir con el transporte bogotano. Son soluciones, que dependen en gran medida de voluntad política, y que pueden contribuir en la dimisnución de embotellamientos en la región.

Finalmente, como lo dicen González y Chica, lo que deja la Encuesta Multipropósito es demostrar una vez más que hay cifras para reconocer la región como un área metropolitana, pero su creación oficial depende de la reglamentación que debe expedir el Gobierno Nacional.

 

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