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La temporada de lluvias en Cundinamarca ha escalado a una cimpleja situación departamental que ya deja un saldo trágico de tres personas fallecidas en lo que va de abril. Mientras la Gobernación, a través del ICCU (Instituto de Caminos y Construcciones de Cundinamarca) y la Unidad de Gestión del Riesgo, intenta recuperar la conectividad en 17 puntos críticos afectados por aguaceros torrenciales, los organismos de socorro luchan contra el desbordamiento de quebradas que mantienen incomunicadas a provincias enteras como el Tequendama y Sumapaz.
El panorama de movilidad y seguridad es crítico en los siguientes sectores:
- El bloqueo de la Vía a La Mesa
El incidente más grave en términos de conectividad nacional ocurrió en Bojacá. En el kilómetro 96 de la Vía Nacional (Mosquera - La Mesa), sector de la vereda Curubital, el desbordamiento de una quebrada generó flujos de lodo que atraparon buses intermunicipales, motos y vehículos particulares. La vía registra cierre total en ambos sentidos, mientras maquinaria de la concesión trabaja desde el Peaje Mondoñedo para evacuar a las personas atrapadas.
Sabana Centro, Guavio y Oriente
- La Calera: Inundaciones en las veredas El Triunfo, La Toma, La Portada y San José.
- Tabio: Emergencias por entrada de agua en viviendas de la vereda Centro Santa Bárbara.
- Une y Ubalá: Afectaciones viales bajo intervención de equipos técnicos.
Crisis en Tequendama, Sumapaz y Gualivá
La Gobernación reporta que la mayor afectación de las últimas 72 horas se concentra en el bloqueo de corredores terciarios y desbordamiento de cauces:
- Tequendama: En La Mesa, se registran deslizamientos en las veredas Zapata, El Paraíso y El Mirador. En San Antonio del Tequendama, dos quebradas se desbordaron afectando a cinco familias. En Anapoima y Anolaima, el bloqueo de vías rurales es total.
- Sumapaz: Los municipios de San Bernardo y Pandi reportan incomunicación por daños estructurales en sus vías de acceso.
- Gualivá: En Nocaima, tres barrios del casco urbano están inundados. En Quebradanegra, la caída de árboles bloqueó los sectores de Pasomalo y la Inspección de La Magdalena. San Francisco permanece en monitoreo constante por el aumento de caudales.
El capitán Álvaro Farfán, delegado de Bomberos, y el equipo de la Gobernación reiteraron el llamado al autocuidado. Las tres víctimas mortales de este mes —dos por bañarse en ríos y una por intentar cruzar un cauce— resaltan que la imprudencia, sumada a la saturación de los suelos, es hoy el mayor factor de riesgo en el departamento.
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