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Arte para los barrios más violentos

Un grupo de 40 niños preparan una serie de obras de teatro musical para presentar en Navidad. Una iniciativa con la que se pretender romper el ciclo de rencor y violencia.

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John Moreno
29 de noviembre de 2014 - 02:36 a. m.
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Para la mayoría de villavicenses, Brisas del Guatiquía es de lejos el barrio más peligroso de la ciudad. Los taxistas no hacen servicios al sitio y los camiones distribuidores de cerveza o gaseosa prefieren no ir, porque ya se han presentado atracos. Vivir en Brisas del Guatiquía es cargar con un estigma que los habitantes honrados prefieren evitar y decir que viven en otras partes.

Hace 35 años, cuando nació el barrio, sus residentes eran desplazados que llegaron del sur del Meta huyéndole a la violencia y acomodaron improvisados ranchos a las orillas del río más emblemático de Villavicencio: el Guatiquía. El viento que sopla de la montaña completó el nombre de un sector que hoy es uno de los sitios a donde apuntan los ojos de las autoridades cuando de controlar delitos se trata. El consumo de drogas se evidencia en cada esquina.

A pesar de este panorama, un grupo de gestores culturales se han dado a la tarea, desde hace dos meses, de llegar a la escuela del barrio para ‘reclutar’ niños con un proyecto especial: realizar en diciembre un musical de Navidad.

Apoyados por la Casa de la Cultura de Villavicencio, tres profesores capacitan a un grupo de 40 niños en composición musical, copla llanera y teatro dos días a la semana. Uno de los maestros es Raúl Numerao González, uno de los coplistas y folcloristas más importantes que tiene el Meta, quien buscó el apoyo de algunos líderes cívicos y ahora no teme llegar de 7:00 p.m. a 9:00 p.m. a dictar sus clases de canciones y cantos típicos de vaquería y de ordeño.

“La idea, además de prepararlos para la obra de teatro musical, es hacerles comprender que son buenos para muchas cosas y que su mente se autovalore positivamente”, dice Numerao.

El proyecto social terminará en diciembre, cuando el grupo infantil y juvenil (con edades entre 7 y 14 años) realice una serie de obras de teatro musical que será presentada durante las novenas de aguinaldos en Brisas, Lambada, Industrial y Guayabetal.

“Los que andan en malos pasos saben que sus hijos están aprendiendo algo diferente, por eso no se meten con los instructores”, dice Jeisson Baquero, uno de los líderes, quien ‘blinda’ la entrada y salida de los gestores culturales para que no los vayan a robar en su permanencia en la zona.

A Jeisson le asesinaron a su hermano en estas mismas calles y por eso desde joven creció con la idea de romper el círculo de violencia.

“Estos barrios sí tienen un futuro y por eso hay que empezar con los niños. Debemos acabar con el ciclo del rencor y por eso agradecemos a la Casa de la Cultura la colaboración con este proyecto”, dijo Marina González, también habitante de Brisas e impulsora de estas capacitaciones.

Este mes terminará la preparación de los niños y aunque en diciembre acabará el proceso con las obras musicales, la intención es poder seguir trabajando en cultura con este grupo, ampliando a otros barrios de Villavicencio y que sea más extensa la capacitación.

ESPECIAL ‘PERIÓDICO DEL META’

VILLAVICENCIO

Por John Moreno

 

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