10 Sep 2015 - 6:57 p. m.

Así Medellín le gana la batalla a los trancones y la accidentalidad

La ciudad se la juega por un sistema inteligente de movilidad que integra tecnología e información para optimizar los tiempos de desplazamiento y reducir la tasa de accidentalidad.

Redacción Nacional

Por los significativos avances en materia de movilidad, seguridad vial e infraestructura, de nuevo Medellín busca ser un referente mundial. La ciudad cuenta desde hace 20 años con metro, hace 10 años con metrocable y próximamente estará habilitado el primer tranvía que beneficiará a 350 mil personas de la zona Centro Oriental, según estimaciones de la Alcaldía.

En línea con su constante transformación y buscando que al margen de la innovación no queden las problemáticas propias de cualquier ciudad y que no son ajenas a Medellín –trancones, víctimas mortales involucradas en accidentes de tránsito, imprudencias e incluso, vías en mal estado– la ciudad puso en marcha un ambicioso proyecto: un sistema inteligente de movilidad.

Se trata de un proyecto –iniciado en 2010– que incorpora tecnología, atención en tiempo real y análisis de datos para no solo elaborar estrategias que permitan reducir los efectos derivados de la congestión vehicular –lo que optimiza los tiempos de desplazamiento– sino para monitorear e identificar a los conductores que infringen las normas de tránsito.

Y es que comparado con cifras de 2013, a lo largo del año pasado en Medellín hubo 3.541 accidentes de tránsito menos; se presentó un descenso del 9,6% en el número de víctimas mortales por cada 10 mil vehículos y según mediciones recientes, el 78% de los carros y motos que circulan en la ciudad respetaron los semáforos en rojo, lo que se traduce en más vidas salvadas y menor accidentalidad.

Estos resultados son producto de una de las mayores apuestas de la capital de Antioquia por mejorar la calidad de vida de los paisas, reducir los accidentes de tránsito y promover la cultura ciudadana en las calles: el Sistema Inteligente de Movilidad de Medellín (SIMM).

El proyecto integra 40 cámaras de fotodetección, un circuito cerrado de televisión –dotado con 80 cámaras para monitorear la movilidad–, 22 paneles informativos, un mecanismo que optimiza la red semafórica de la ciudad, un software gestor y un estructurado sistema de comunicación a través de redes sociales que permite la interacción entre el SIMM y los ciudadanos.

Aunque la capital de Antioquia ya se la había jugado por todas estas plataformas con anterioridad, el secretario de Movilidad de Medellín, Omar Hoyos, reconoce que con la articulación e integración de todas estas herramientas fue posible bajar la accidentalidad, atender la congestión vehicular de una forma rápida y óptima, y organizar la movilidad para hacerla más amigable con los usuarios.

“Lo que recibimos inicialmente fue un esquema de lo que hoy es el SIMM, pero hemos logrado unir e integrar todos los componentes para estructurar un Sistema al servicio del ciudadano (…) aún no encontramos en un proceso de ajuste, pero estamos muy avanzados”, explicó Hoyos en diálogo con El Espectador.

Pese a que en Medellín aún persisten los trancones y se registran infracciones de tránsito por doquier, el sistema ha logrado transformar la movilidad tanto de los ciudadanos –que encuentran en el SIMM una herramienta que repercute directamente en su calidad de vida– como en la administración, que entre otras, ha identificado patrones de comportamiento de las personas y su relación con el tránsito.

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