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Así será la edición 58 del Torneo Internacional del Joropo

El artista llanero Jhon Onofre será el homenajeado de esta edición. Más de 3.000 bailadores, organizados en más de 200 grupos, recorrerán las principales vías de la ciudad.

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31 de marzo de 2026 - 11:57 p. m.
El artista llanero Jhon Onofre será el homenajeado de esta edición del Festival Internacional del Joropo.
El artista llanero Jhon Onofre será el homenajeado de esta edición del Festival Internacional del Joropo.
Foto: Cortes
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Con el joropo como eje de su identidad cultural, el Meta avanza en la preparación del 58° Torneo Internacional del Joropo, que se realizará del 13 al 17 de agosto en Villavicencio, y que año tras año reúne a los mejores exponentes de los Llanos colombo-venezolanos en torno a la música, la danza y la composición llanera.

“Este evento, símbolo de hermandad entre Colombia y Venezuela, no solo exalta la riqueza cultural compartida, sino que consolida a Villavicencio como la capital del joropo y epicentro de una tradición que ha sido declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación”, dice en un comunicado la gobernación del Meta.

Con más de seis décadas de historia, inspiradas desde 1962 por el legado de Miguel Ángel Martín, el torneo se ha mantenido como uno de los escenarios culturales más importantes del país, en el que confluyen tradición e innovación. Su programación integra múltiples espacios que permiten vivir el joropo en todas sus dimensiones: desde el rigor académico, con la versión número 20 de Joropo Académico, hasta nuevas narrativas culturales como el Festival Internacional de Cine “Pele el Ojo”, que incluye competencias regionales, nacionales y una muestra internacional, así como actividades en los municipios para fortalecer la formación audiovisual. Uno de los momentos más emblemáticos será el Joropódromo, que este año celebra sus 25 años, consolidándose como uno de los espectáculos dancísticos más imponentes de Colombia.

Más de 3.000 bailadores, organizados en más de 200 grupos, recorrerán las principales vías de la ciudad en una puesta en escena que combina tradición y creatividad, con participación incluyente que abarca desde niños de 7 años hasta adultos mayores, así como poblaciones diversas.

Este espacio, que inicia en la Avenida 40 y se extiende hasta el Hotel Estelar, refleja el espíritu colectivo del joropo y su capacidad de convocar a todo un territorio alrededor de su identidad. En paralelo, el Concurso de Música y Danza Miguel Ángel Martín reunirá a los mejores talentos en 17 modalidades, incluyendo categorías específicas para mujeres y la participación de copleros y copleras, en un escenario que no solo premia la excelencia artística, sino que garantiza condiciones para la participación nacional e internacional, fortaleciendo el carácter global del evento.

En este contexto, la gobernadora Rafaela Cortés Zambrano anunció que el artista llanero Jhon Onofre será el homenajeado de esta edición, como un reconocimiento al talento joven que ha logrado conectar el joropo con nuevas generaciones. El anuncio se realizó en un encuentro de carácter familiar, en el que el artista recibió la noticia con profunda emoción, reflejando el vínculo auténtico entre la música llanera y el territorio.

Más allá del homenaje, este reconocimiento se enmarca en una visión estratégica del departamento: entender el joropo como una expresión viva que evoluciona y dialoga con audiencias contemporáneas. La trayectoria de Onofre —quien ha llevado el joropo a escenarios internacionales y ha sido reconocido por su capacidad de innovar sin perder la esencia— representa esa nueva etapa del folclor llanero que hoy también habita en los jóvenes y en las plataformas digitales.

El fortalecimiento de la cultura en el Meta no se limita al torneo. Recientemente, el departamento celebró la declaratoria de las carretillas frutícolas del municipio de Lejanías como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación, un reconocimiento que resalta los saberes, oficios y prácticas cotidianas que hacen parte de la identidad regional y que enriquecen el relato cultural del territorio.

Más que un festival, este evento es la expresión de un territorio que honra su historia, fortalece su identidad y se proyecta al mundo como símbolo de orgullo, diversidad y riqueza cultural.

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