Autoridades del Urabá antioqueño llegaron a un acuerdo para defender especialmente a familias y organizaciones sociales con presencia en esa zona del oriente colombiano, luego del aparente robo de una USB con datos de las personas a las que, próximamente se les restituirán las tierras de las que fueron despojados por paramilitares.
La Comandancia de la Policía de Urabá se reunió este domingo con Ayineth Pérez Galá, vocera de la Asociación de Víctimas para la Restitución y el Acceso a la Tierras; tras el encuentro surgió el compromiso de la autoridades castrense para reforzar la seguridad de los integrantes de la organización.
El sábado anterior agentes del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía, CTI, hallaron la memoria USB que supuestamente fue robada en días pasados de la de la Asociación de Víctimas para la Restitución y el Acceso a Tierra: tierra y vida.
Inicialmente se dijo que el aparato fue encontrado por un familiar de la secretaria de la asociación en Apartadó, Ayineth Pérez Galá. Sin embargo otra versión señala que ésta fue arrojada por desconocidos a la casa de la directora de esa Asociación Carmen Palencia.
Las autoridades comenzaron a investigar si hubo alteración de los archivos contenidos en el dispositivo o si se sustrajo algún tipo de información.
Las circunstancias en las que se registró la desaparición de la memoria USB, que contiene información sensible sobre el programa de restitución de tierras, son totalmente contradictorias y las versiones van y vienen sin que aún se pueda establecer la veracidad de las mismas. De hecho las autoridades no descartan que el aparato se hubiese extraviado en un descuido, simplemente.
Esta semana el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, envió una carta al director de la Policía Nacional, general Óscar Naranjo,en la que manifestó su preocupación por las reiteradas amenazas y atentados de que han sido víctimas organizaciones y líderes campesinos que reclaman la restitución de tierras, y que se agravan con esta situación, que obligará a las autoridadea a redoblar la seguridad sobre los labriegos que reclaman sus derechos.
Naranjo había respondido que iba a ordenar labores de protección especial para quienes reclaman sus tierras, de las que en su mayoría fueron despojados por grupos paramilitares.
Según la denuncia un hombre irrumpió en las instalaciones de la Asociación de Víctimas para la Restitución y el Acceso a Tierra: tierra y vida, con sede en el municipio de Apartadó, y después de preguntar por la abogada de la Asociación, aprovechó que la secretaria se encontraba sola y le arrebató una memoria USB que contenía información confidencial del proceso de restitución de tierras.