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Casas de pique en las que torturan y descuartizan personas y niños obligados a recuperar cadáveres y partes de cuerpos en zonas a las que no entra ni la Policía, ni la Fiscalía ni ninguna autoridad estatal. En Tumaco la crisis de seguridad y derechos humanos parece haber llegado a un punto crítico impulsada por las nuevas formas de crimen organizado.
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