
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Este lunes en la Procuraduría se realizó una nueva audiencia en el marco de la investigación disciplinaria por la contratación de la máquina tapahuecos para la ciudad. Francisco Coronel, el entonces director de la oficina jurídica de la Unidad de Mantenimiento Vial (UMV), dijo que no hubo prebendas en este contrato entregado a Green Patcher Colombia y que la elección directa se justifica por tratarse de innovación, ciencia y tecnología, pues esta firma es la única en el país con una propuesta de una mezcla de asfalto frío para tapar huecos en 15 minutos.
Agregó que el abogado Ernesto Matallana, asesor externo de la Secretaría General, fue el encargado de realizar el concepto jurídico final con el que se sustentó el contrato, mientras que el encargado del concepto técnico fue Luis Carlos Vásquez, experto en pavimentos en Colombia. Junto a este último, Coronel asegura haber participado en una prueba que hicieron para tapar un hueco de dos metros, donde después pasó una tractomula, sin que se hubiera dañado el reparcheo.
Coronel dijo que unos seis o siete meses antes de la firma del contrato, hecha en diciembre de 2013 y entregado a Green Patcher Colombia, se revisaron otras alternativas pero por la productividad y economía fue que se eligió la tapahuecos para resolver el problema de la ciudad con los huecos. “Hubo reuniones desde las 4 o 5 de la mañana hasta las 8 o 10 de la noche y domingos inclusive. Un domingo nos reunimos para efectos de ver la viabilidad jurídica del tema. El alcalde estaba pendiente de la conclusión final de la UMV porque había un interés de resolver un problema (el de los huecos en Bogotá)”
Cuando Coronel fue cuestionado acerca de si hubo más reuniones para explorar otras alternativas distintas a la ‘tapahuecos’ y dijo que sí hubo una reunión de técnicos en la que se presentaron en el tablero las distintas alternativas y costos. “Pero la verdad es que este mecanismo es demasiado barato y no se estaba exponiendo mayor cosa porque ya era una fórmula probada en Inglaterra, en México, en España y se estaba trabajando en Estados Unidos. Era probada la productividad de la máquina tapahuecos y en ese sentido teníamos la seguridad de que podía resolver un problema de la ciudad”.
Coronel agregó que los técnicos expusieron las distintas alternativas incluyendo la manera tradicional como se venían tapando los huecos, “incluso había una opción que era carretilla y pala, otro era un modelo hechizo de volqueta y fue propuesto por el presidente del sindicato pero necesitaba como tres operarios y era en caliente”. Y finalmente estaba la alternativa de Green Patcher que “era un avance en economía, en operatividad porque después de 15 minutos se abría el paso en el hueco de 2 por dos metros. Y se tomó la precaución de no darle ni un peso al contratista”.
Coronel también reiteró que la discusión no fue improvisada y que el alcalde dijo que tal vez se podía abrir licitación y comprar 40 máquinas, pero la firma Green Patcher dijo que no vendía máquinas sino el “combo”con la fórmula patentada.
Este testimonio hace parte de la investigación que hace la Procuraduría contra María Glma Gómez, exdirectora de la UMV, María Constanza Aguja Zamora, secretaria general de la UMV, quien aprobó la suscripción del contrato, y a Olga Patricia Mendoza Navarro, jefa (e) de la Oficina Asesora Jurídica de la entidad. El ente de control ha dicho que este contrato era de obra pública y debió haber sido contratado por medio de licitación pública.